Luis Alemán
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Dirigentes sindicales del Ministerio de Transporte e Infraestructura están involucrados en actos de corrupción que son investigados no sólo por la administración del MTI a través de auditorías internas, sino también por la Contraloría General de la República.

Yerigel Zúñiga Izaguirre, quien hasta unos meses atrás fungió como directora administrativa de la Dirección General de Transporte Acuático, está siendo investigada junto al antiguo director de esa cartera Jurgen Sengelman, por irregularidades en la administración de los fondos que la Empresa Nacional de Puertos entregaba en calidad de aportes para el funcionamiento de la Dirección General de Transporte Acuático.

Precisamente, por las irregularidades en la administración y la falta de rendición de cuentas sobre los fondos donados, la Administración Nacional de Puertos resolvió en 2007 suspender los fondos que entregaba a la Dirección General de Transporte Acuático del MTI, el convenio de cooperación entre la APN y la DGTA, que fue suscrito durante el gobierno del ingeniero Enrique Bolaños.

Una auditoría interna realizada en la Dirección General de Transporte Acuático revela que entre 2004 y 2007, en esa dirección se ejecutaron un millón 278 mil 234 córdobas con 36 centavos, pero en realidad la Empresa Nacional de Puertos sólo había donado en ese mismo período 600 mil córdobas.

“Ahí no hay correspondencia entre lo donado por la EPN y lo ejecutado”, dijo el licenciado Manuel Salvador Mora Ortiz, actual titular de la Dirección de Transporte Acuático del MTI, para quien las recientes denuncias de corrupción hechas por Zúñiga en contra de su persona, no son más que una “cortina de humo” para cubrir las irregularidades que se cometieron durante la administración anterior.

Otros actuales empleados que antes de la asunción del gobierno sandinista eran directores de área y que ahora son dirigentes sindicales, también son investigados por actos de corrupción cometidos en el MTI.

Sólo en la oficina de atención al público hay cerca de nueve empleados, ocho de ellos son dirigentes sindicales. En esa oficina, entre otras funciones, está la de recibir la correspondencia que llega al Ministerio, pero según el Ministro, ahí “me retienen la correspondencia y me la entregan hasta tres días después de recibida, no se puede hacer nada contra ellos, están cubiertos por el fuero sindical”, señala Martínez.