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Costa Rica

Una madre nicaragüense fue arrestada junto a su pareja (otra mujer) tras descubrirse que en el patio de su casa mantenía enjaulado a su vástago, de sólo diez años de edad.

Además de mantenerlo encerrado, las mujeres lo obligaban a realizar trabajos forzados y pasar hambre. Edwin fue rescatado por la Policía y las autoridades del Patronato Nacional de la Infancia (PANI) tras recibir denuncia de parte de los vecinos de la nicaragüense.

El niño no fue encontrado en la jaula, sino escondido en un closet, porque al parecer las mujeres se dieron cuenta de que llegaría la Policía y lo colocaron en ese lugar para evadir a la justicia.

Sin embargo, en el patio se observaba la jaula, y el niño, en su cuerpo, revelaba la falta de alimentación y secuelas de maltratos físicos. Además, los vecinos lo habían visto en otras ocasiones en las precarias condiciones en que lo mantenían.

La madre, de apellidos Meza Castillo, y la amiga, de apellido Corrales, fueron detenidas y descontarán dos meses de cárcel por el delito de abandono de incapaz.

Según las investigaciones, el menor permanecía en una jaula pequeña a la intemperie, y cuando lo sacaban, lo dejaban encerrado en el patio, es decir, no le permitían el ingreso a la casa.

Pocas veces la progenitora le daba de comer sobras en un tarro y le ponía un balde de agua para que medio se bañara.

Los vejámenes a que era sometido fueron descubiertos días atrás por varios vecinos. Éstos llamaron a la Policía, y en una labor de seguimiento y observación los gendarmes corroboraron la situación del niño.

“Fue impactante ver cómo estaba. Él antes iba a clases, pero lo sacaron y tenía miedo de salir”, declaró Manuel Saborío, que vio al niño durmiendo en la jaula.

Las autoridades llegaron a la casa, ubicada en el Pacto del Jocote, en Alajuela, y dejaron al niño bajo custodia del PANI, y las mujeres desnaturalizadas fueron remitidas al Ministerio Público.