Ernesto García
  •  |
  •  |
  • END

Lo que por siempre había sido un secreto a voces en los pasillos judiciales, que algunos abogados trafican con sus influencias en la Corte Suprema de Justicia, CSJ, para ganar su juicio, dejó de serlo ayer.

Esto porque la jueza Segundo Distrito Penal de Juicio de Managua, Adela Cardoza, denunció que dos asesores de magistrados de la CSJ la llamaron vía telefónica intercediendo por un cliente del abogado Francisco Javier Chavarría.

La denuncia fue hecha pública por la judicial, durante una fallida audiencia mixta donde se revisaría una acusación adherida y la preparatoria del juicio en el que se acusa de estafa agravada a Juan Carlos Laguna Silva.

Cardoza fue categórica en calificar de “corrupta” y “cuestionada” la conducta del abogado Chavarría, a quien le declaró abandonada la defensa, por no haber presentado en el término de ley (15 días) el respectivo intercambio de información y prueba.

“Yo no soy honradísima, pero procuro ser transparente en mis acciones”, afirmó la judicial, sin esconder su inconformidad por lo sucedido.

La jueza Cardoza, quien no reveló la identidad de los asesores que le llamaron, dijo que uno ellos le dijo que el abogado Chavarría estaba pidiendo retrasar la audiencia programada para ayer viernes.

“El asesor me preguntó qué le mandaba a decir – al abogado Chavarría-, entonces yo le respondí que nada, porque no trabajo en Correos de Nicaragua y tampoco tengo mensajeros”, subrayó la judicial.

En la audiencia no estuvo presente el abogado Francisco Javier Chavarría, quien fue sustituido por su colega Pánfilo Orozco, el que asumió la defensa de Laguna, acusado de haber estafado con 90 mil córdobas y 19 mil dólares a su amigo Deny Antonio Hurtado.