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El ex embajador de Nicaragua en Costa Rica, Mauricio Díaz, advirtió ayer que al “boicot” tico le favorece la “imagen negativa” que tiene el país en el exterior, avivada por el “estilo” de gobernar del presidente Daniel Ortega, aunque no lo justificó.

Mientras tanto el ex canciller nicaragüense, Norman Caldera, insistió en que la ofensiva tica es un acto de “desesperación”, e incluso agregó que en este momento “no tiene razón de ser”.

El pasado viernes se conoció que el canciller de Costa Rica, René Castro, inició gestiones de cabildeo en Europa con el objetivo de buscar más apoyo internacional en la comunidad europea contra el gobierno de Nicaragua. Esto para evitar cualquier tipo de cooperación a la administración de Ortega, con miras a debilitarlo en el contexto del conflicto limítrofe del Río San Juan.

Díaz, al respecto, indicó a EL NUEVO DIARIO que “Costa Rica se está agarrando del flanco débil que tiene Nicaragua, porque lamentablemente la imagen internacional que se tiene del país no es buena. Históricamente por la guerra ha sido negativa y ahora con el estilo de gobernar del presidente Daniel Ortega es la que tenemos en el mundo”, argumentó.

“Recuerde --agregó--los ataques a otros presidentes que ha hecho el presidente Ortega; el asilo que le dio a los guerrilleros de la FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) y el hecho de que no permitirá observación internacional en las elecciones (presidenciales) de este año, todo esto desfavorece al país”.

Sin embargo, dijo que: “más que decir que si tendrá mella o no la estrategia tica, considero que el Gobierno nicaragüense debe replantearse algunas decisiones porque toda cooperación es condicionada”.

Ticos “desesperados” pero ojo con juez Cancado
Entre tanto, el ex canciller Caldera, manifestó que Costa Rica está tomando “medidas” que son “desesperadas”.

“No lo puedo considerar otra cosa más que eso, ya que no hace falta que haga un cabildeo, pues la Corte (de La Haya) no ha emitido su sentencia, para mí no tiene razón de ser”, refirió el ex funcionario.

“Es verdad--añadió--que la imagen del país en varios aspectos es negativa pero la gente también está clara, y cuando digo la gente me refiero a los gobiernos europeos, de que la situación (del Río San Juan) está en La Haya, es en ese lugar donde se debe ventilar, es el lugar donde debe estar”, apuntó.

Entonces “no creo que tenga incidencia una medida de esa naturaleza (el boicot tico). Lo que sí hace falta es que Nicaragua recuse al señor juez Antonio Cancado Trindade”, insistió.

Cancado, según Caldera, fue juez ad-hoc de Costa Rica, vivió en Costa Rica y fue propuesto como juez por Costa Rica ante la Corte Internacional de Justicia (de La Haya), y en el juicio pasado relacionado a la navegación en Río San Juan, año 2005, “votó cien por ciento a favor” de Costa Rica.

“No tuvo pudor en la votación, y es de presuponer que ahora tendrá una inclinación de favorecer a Costa Rica… el señor juez podría tener ahora eventualmente gran incidencia en la redacción del fallo sobre las Medidas Cautelares y en la sentencia posterior de fondo, en perjuicio de Nicaragua, de manera que Nicaragua debe recusarlo, no es posible que aún no se ha hecho esto”, enfatizó.

Repuestas no deben dejar dudas
Tanto el ex embajador de Nicaragua en Costa Rica, Mauricio Díaz, como el ex canciller Norman Caldera, coincidieron en que la Cancillería de la República no debe dejar dudas en las repuestas que hará llegar a La Haya la próxima semana, tras las preguntas planteadas por tres jueces de ese tribunal.

“Las preguntas obedecen a un procedimiento normal. Considero que Nicaragua debe responder con mucho cuidado y no debe dejar ninguna duda porque las inquietudes de los jueces son legítimas, y hay que responderle a los tres”, sugirió el ex canciller quien ha dejado claro que Nicaragua, en el caso de Río San Juan, tiene la razón.