•  |
  •  |
  • END

RIVAS

La racha de mantener tras las rejas a cuanto reo le lleven, le fue cortada al juez de Audiencia de Rivas, Diógenes Dávila, al tener como reo de un confuso proceso judicial a un sobrino del magistrado y vicepresidente de la Corte Suprema de Justicia, Marvin Aguilar García, quien según una fuente judicial, habría intervenido a favor de su pariente.

De acuerdo con el expediente judicial número 0019-0535-10, José Antonio García Aguilar, de 30 años, estaba siendo procesado en Rivas, junto a otras ocho personas por el delito de tráfico de vehículos en la modalidad internacional, y la acusación fue interpuesta por el Ministerio Público el 21 de enero de 2010, pero como el sobrino del magistrado no se presentó en la audiencia inicial, el juez Dávila lo declaró rebelde y hasta se giró orden de captura en su contra.

Con base en esto, el cinco de enero la Policía de Managua aprehendió al sobrino del magistrado con orden de captura girada por la juez octavo de Distrito Penal de Managua, y al día siguiente lo remitieron a la Policía de Rivas, y el siete de enero lo presentaron ante el juez Dávila, quien hasta en ese momento mantuvo su fama de no dejar en libertad a nadie, ya que aunque se suspendió la audiencia inicial, mantuvo tras las rejas a García Aguilar.

Tras la decisión del juez, la esposa de García Aguilar introdujo en el Tribunal de Apelaciones de Granada un recurso de exhibición personal, en el que alega la detención ilegal de su esposo, y el diez de enero los magistrados de ese tribunal nombraron como juez ejecutor a Ponciano Tiberino, para que intimara al juez Dávila y se pronunciara sobre la queja, y a la vez debía presentar un informe del expediente.

No apareció acusación certificada

En el extraño expediente, de manera sorpresiva, no apareció la copia certificada de la acusación introducida el 21 de enero de 2010, y por cuyo delito únicamente se ha procesado a cuatro de los nueve acusados, ya que los otros no han sido capturados, y entre éstos sobresalía el sobrino del diputado, por lo que a raíz de su detención, se reabrió el caso.

Al no estar la acusación certificada, el juez ejecutor resolvió dejar en libertad al reo, por estar detenido de manera ilegal, al constatar que tenía más de cinco días de estar arrestado y que no había acusación en su contra, pero el juez Dávila no acató la orden.

Según la fuente judicial, esto provocó que ese mismo día una hermana del magistrado fuera hasta la casa del juez Dávila, al cual según nuestra fuente, encontraron en chinelas y shorts, y le reclamó fuertemente por mantener tras las rejas a García Aguilar. Se dice que inmediatamente lo comunicó vía telefónica con el magistrado Aguilar.

Al día siguiente, en la audiencia que el mismo Dávila había programado, le regresó la libertad al sobrino del magistrado, y alegó que era obligación del Ministerio Público presentar la acusación, la cual él mismo recibió el 21 de enero de 2010, y hasta giró ordenes de captura contra los reos rebeldes.

Magistrado niega intervención

Al respecto, el magistrado Marvin Aguilar aseguró que él no ha intervenido en el proceso de su sobrino, y que fue hasta ayer que se enteró de la acusación.

“Llamé a mi hermana, porque para mí fue una sorpresa que tuviera caso desde 2009 y con orden de captura, porque él (su sobrino) ha andado tranquilo por todos lados. Incluso recientemente se cayó y tuvo nueve fracturas en la pelvis, y andaba en chequeo cuando lo capturaron, pero que mi hermana haya gritado a un juez y le haya dicho que tenía que soltarlo porque era mi sobrino, no es cierto, y menos que me comuniqué con el juez”, expresó el vicepresidente de la CSJ.