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El gobierno de Holanda presionó a Estados Unidos para que influyeran, en organismos financieros internacionales, con el fin de suspender todo tipo de cooperación financiera al gobierno del presidente Daniel Ortega, luego del escandaloso fraude electoral de noviembre de 2008.


De acuerdo con el cable confidencial 09THEHAGUE404, publicado recientemente por el polémico sitio de filtraciones Wikileaks, durante el año 2009 el gobierno de Holanda planteó el tema a personeros de la Casa Blanca para que Washington incidiera secretamente ante el Fondo Monetario Internacional, FMI,  y el Banco Mundial en relación con el apoyo financiero a Nicaragua.


El cable, atribuido a la embajada de los Estados Unidos en La Haya, Holanda, con fecha del 7 de julio de 2009, describe lo discutido durante una reunión “cordial” de 45 minutos el 25 de junio de 2009 entre Craig Kelly, delegado principal del Subsecretario Adjunto de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, y el Director del Ministerio de Relaciones Exteriores de Holanda, Laurent Stokvis.


Meses atrás, en noviembre de 2008, diversos sectores políticos, económicos, religiosos, sociedad civil, sectores diplomáticos, medios de comunicación, grupos culturales y sociedad en general, denunciaron un gigantesco y masivo fraude electoral para arrebatar diversas alcaldías a los partidos políticos adversos al partido gobernante.


El fraude, orquestado por las estructuras de inteligencia del orteguismo y con la complicidad, venia y respaldo del polémico y tristemente célebre presidente del Poder Electoral, Roberto Rivas Reyes, generó olas de rechazo en la comunidad internacional acreditada en Nicaragua y fuera de sus fronteras.


En ese contexto, Holanda, como miembro de la Unión Europea, fue uno de los primeros países que suspendió su ayuda presupuestaria a Nicaragua. Luego el diputado holandés y europarlamentario Hans van Baalen vino a Managua a alborotar el avispero político al reunirse con el diputado Eduardo Montealegre, darle su respaldo, fustigar al partido de gobierno y auscultar entre el Ejército de Nicaragua la posibilidad de un golpe de Estado en el país.


El vicecanciller de Nicaragua, Manuel Coronel Kautz criticó al político holandés y ofendió a su país al llamarlo “paisucho”, término que en Holanda se tradujo como “país de mierda”. El gobierno nicaragüense posteriormente ofreció disculpas a ese país y desautorizaron a su funcionario caracterizado por sus exabruptos.

Ortega alumno de Chávez

En el evento revelado por el cable de Wikileaks, el Subsecretario Adjunto, Nelly, dijo que el presidente Ortega seguía el manual de gobierno del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, de culpar a los Estados Unidos por diversos problemas internos.


Laurent Stokvis confirmó a Estados Unidos la suspensión de la ayuda a Nicaragua en  2008 y anunció que trabajaban para que otros miembros de la Unión Europea suspendieran también toda su ayuda al gobierno de Ortega, hecho que no tuvo eco entre algunos miembros que continuaron su apoyo a sectores sociales del país, principalmente a organizaciones de la sociedad civil.


“A pesar de que Holanda ha sido un donante de larga data en Nicaragua, los holandeses cortaron el apoyo presupuestario al gobierno de Nicaragua luego del reciente fraude electoral y la negativa del Ministro de Relaciones Exteriores (Samuel Santos) a ofrecer garantías de apoyo a la reforma democrática”, cita el cable en mención.


La información señala que Holanda congeló 6 millones de euros en apoyo presupuestario en 2008 y 12 millones de euros más al mismo rubro en 2009.
Stokvis dijo a Estados Unidos que su país estaba preocupado de que mientras ellos trabajaban para lograr que la Unión Europea cortara su apoyo presupuestario a Nicaragua, las instituciones financieras internacionales continuaban brindando asistencia al gobierno de Ortega.


Stokvis agregó que, “sin embargo, el ministro holandés de Cooperación al Desarrollo Koenders no pretende plantear este problema en público, sino que llevará adelante el tema silenciosamente con el fin de mantener su influencia en Nicaragua”.


Holanda, desde la subida de Ortega al poder en 2007, no ha dejado de ser crítica con medidas y abusos cometidos por la actual administración contra la democracia y el orden institucional.


Esta semana el gobierno de los Países Bajos reiteró su postura, junto a Alemania y otros países, de que Nicaragua debe autorizar la observación electoral para los comicios generales a realizarse en noviembre próximo, donde Daniel Ortega, contra la Constitución y apoyado en sentencias espurias de sus magistrados judiciales, busca la reelección continua en 2011.