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El narcotráfico ha provocado que varias familias de la zona fronteriza costarricense con Nicaragua abandonen sus comunidades porque los mafiosos están llegando a los caseríos a presionarlas, para que les informen sobre el paradero de un vecino que los traficantes consideran le pasa información a la Policía.


La prensa local ha informado que una veintena de personas, pertenecientes a tres familias, abandonaron la comunidad de Isla Chica, ubicada en Los Chiles, a tan solo kilómetro  y medio de Nicaragua.


El motivo: dos encapuchados le quemaron la casa el jueves pasado a Santos Betanco, quien habitaba con su esposa Esmeralda Gómez y dos hijos; sólo porque se negó a brindar información sobre un vecino de apellido Espinoza, quien para los maleantes está “cantando a la Policía”.


“Aquí corren mucho rumor. Ayer (jueves) nos dejaron sin casa, mañana nos pueden matar”, se lamentó Betanco, antes de partir, según el diario La Teja.
El pasado 9 de enero, el nicaragüense Reynaldo Espinoza Jirón, de 55 años, fue asesinado de un balazo en el pecho cerca del mojón 8, mientras regresaba de la vela de un conocido.


Jirón fue ultimado dentro de una finca de naranja y aunque inicialmente se informó que lo asesinaron por un lío de tierras, sus familiares creen que el hecho está vinculado con las amenazas de narcos a familias de Isla Chica.
A don Reynaldo lo habrían matado, se sospecha, por brindar información a la Policía.


Los encapuchados que incendiaron la casa también buscaban a un familiar de Jirón, de 20 años, quien huyó junto a su madre y hermanos, a otro sitio fronterizo con Nicaragua.


El jefe de la Policía, Allan Obando y la fiscal Alba Campos, confirmaron la huida de las tres familias. “Toda esa gente cerró sus casas y se fueron”, dijo Obando.
“Hablar aquí da miedo porque uno no sabe con quién está tratando, hay muchos extraños que se mueven a ambos lados de la frontera”, se quejó por su parte la vecina Flor Palma.


Hace unos 4 años, la Policía costarricense decomisó 2 millones de dólares a supuestos narcos, en esa zona.


Desde noviembre de 2009 el Organismo de Investigación Judicial, OIJ, la Fuerza Pública y la Dirección Inteligencia y Seguridad Nacional (DIS); investigan la donación que hizo una mujer desconocida el 6 de ese mes, a habitantes de la comunidad de Cuatro Esquinas.


La mujer, de tez blanca y que se movilizaba en un vehículo rojo todo terreno, 2.7 -- más de 5 mil dólares al cambio de hoy -- millones de colones a una señora que en ese momento solo identificaron como Carmen.


A un peón agrícola le dio 1 millón de colones y a otro campesino 500 mil colones – cerca de dos y mil dólares, respectivamente-.


“Dios te ama. La Gracia de Dios ha llegado hasta aquí”, decía la mujer al momento de repartir el dinero. La mujer donó el dinero a tan solo kilómetro y medio del enfrentamiento entre narcos y la Policía en 2007, cuando hubo el decomiso de dos millones de dólares.

 

Lo que se rumora en la zona fronterizaes que el narco se ganó la confianza de la población para su negocio.