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Para muchos nicaragüenses  se trata de un extraño animal marítimo nunca antes visto, y a las amas de casa al mirarlo por vez primera, les da asco, por el hecho de carecer de belleza,  y jamás se les ocurriría tenerlo como parte de su menú.


Sin embargo, pescadores de las zonas costeras de los municipios San Juan del Sur y Tola, se han lanzado al fondo del Pacífico a la búsqueda de esta exótica especie de mariscos, conocida popularmente como “pepino de mar”, el cual venden a extranjeros chinos y coreanos, en cuyos países le atribuyen  propiedades afrodisíacas, y, por ende, lo incluyen en sus preparaciones gastronómicas.


 “La pesca de este recurso marítimo  se viene  desarrollando desde hace  ocho años, cuando empresarios chinos y coreanos iniciaron a solicitarlo, pues antes nadie se fijaba en estos gusanos de mar o pepinos de mar --como también se les conoce por su figura--, pero ahora se están extinguiendo”, detalló un pescador toleño que prefirió el anonimato, al asegurar que desconoce si existe permiso de las autoridades nicaragüenses para poder explotar esta especie marítima.


Los pescadores toleños  y de San Juan del Sur añaden que ellos comercializan el pepino de mar en la empresa camaronera “Campresa”, de socios asiáticos, cuya planta se ubica en el  kilómetro 106 de la Carretera Panamericana Sur. En reiteradas ocasiones,  EL NUEVO DIARIO trató de conocer la versión de los empresarios, pero las veces que se visitó el lugar señalaban que el copropietario de la camaronera no  se encontraba.


La pesca del pepino del mar es vista por los pescadores como una nueva manera de ganarse la vida en el fondo del mar, pero según ellos, los chinos se los pagan a bajos precios, tras afirmar que la libra recién sacada del mar la venden en 20 córdobas, y preparada a 40, pero “en este caso cocemos por 45 minutos el pepino de mar, para luego dejarlo tres días bajo el sol, y entregarlo deshidratado a los chinos que lo venden caro en países de Asia”, señaló un pescador, que también teme que se revele su identidad por temor, al dedicarse a la pesca furtiva de esta especie.

Disminuyen bancos de pepinos

Los pescadores reconocen, a la vez, que la población de pepinos de mar ha disminuido considerablemente en las zonas costeras de Tola y de San Juan del Sur,  tras ocho años continuos de pesca, “porque antes abundaban en el fondo del mar, y ahora ya no se ven a montón como antes, pero sí hay todavía”, indicó un joven pescador que a puro pulmón se introduce al océano a buscar el pepino de mar y otros productos marítimos.


En los países asiáticos el pepino de mar es  parte de un plato empleado para hacer Sushi, Trepang, y, a la vez, lo comen  disecados y en sopas típicas,  y en China es considerado un caro manjar con fuertes poderes afrodisíacos.
En España, muchos portales reflejan que el kilo de pepino de mar llaga  costar hasta 130 euros, sobre todo en lugares como Cataluña, Valencia y Baleares, en donde este marisco es conocido como espardeña, y al igual que en Asia le atribuyen propiedades afrodisíacas.