• MIAMI / EFE |
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La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) condenó ayer que se impida la salida de Aduana de los insumos importados para la producción de periódicos en Nicaragua, una acción que atribuyó a funcionarios molestos por denuncias sobre presunta corrupción.


El presidente de la SIP, Gonzalo Marroquín, expresó que “utilizar el poder público para castigar a un medio de comunicación por su línea editorial crítica e independiente, debe ser considerado una medida de censura previa contraria a las leyes y la Constitución”.


EL NUEVO DIARIO informó el jueves que la orden de que no se le suministre papel emana “del Ministerio de Hacienda y Crédito Público y sus dos dependencias inferiores, la Dirección General de Aduanas (DGA) y la Dirección General de Ingresos (DGI)”.

“Venganza política”
La empresa editora calificó la orden de “venganza política”, al considerar que se trata de una “clara represalia ante una serie de investigaciones publicadas sobre supuestas irregularidades y prácticas de nepotismo en la actual administración de la DGI”, según un comunicado de la SIP.


El diario reveló que enfrenta obstáculos constantes de las autoridades impositivas, como el extravío de documentos, hasta un “sospechoso retardo en la emisión del permiso de importación y entrega de materia prima”.


El presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, Robert Rivard, del periódico estadounidense San Antonio Express-News, expresó que “con estos atropellos, el Gobierno nicaragüense continúa violentando los tratados internacionales sobre libertad de expresión, los que condenan el uso arbitrario de medidas estatales para impedir la producción de medios y el flujo informativo”.