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Los miembros de la iglesia evangélica Centro de Adoración Familiar Misioneros de la Luz vivieron ayer la noche más larga y triste de su historia, por el deceso de cinco de ellos que se ahogaron durante un bautizo en las aguas del lago Cocibolca.


Entre las cinco víctimas está la menor Nazareth Estrada Bustos, de 13 años, hija del pastor de esa iglesia, Félix Estrada.


Las otras víctimas son: Karina Guerrero Rodríguez, Marcos Rodríguez Guido, ambos de 16 años, además de los hermanos Mártires y Danny de 38 y 23 años.
Al bautizo asistieron 130 miembros de la iglesia ubicada en barrio Naciones Unidas, en Managua, de los cuales 25 se bautizaron en el balneario Tolesmayda, en Belén, Rivas.


La fatalidad ocurrió a eso de las 3 y 30 minutos de la tarde, cuando varios de los asistentes al bautizo estaban a bordo de los autobuses, relató Léster Quintero, uno de los testigos de la tragedia.


“Era la primera vez que veníamos a este balneario y nadie nos alertó de que era peligroso”, señaló Quintero

El último chapuzón
Léster Quintero dijo que las víctimas formaron un grupo de 20 jóvenes que decidió darse el “chapuzón de despedida”, formando un círculo, e iban tomados de las manos, pero una ola los separó.


Los que se ahogaron no sabían nadar, y fueron arrastrados en dirección norte, relató Quintero, agregando que fue angustiante presenciar cómo varios miembros de la iglesia luchaban por flotar para no ahogarse.


“Aunque tratamos de manera desesperada de socorrerlos, las olas no lo permitieron”, subrayó el miembro de la referida iglesia evangélica.
Dos de los cuerpos sin vida fueron encontrados por el rivense Francisco Sánchez, 800 metros al norte de donde se bañaban.


El cadáver de Mártires Chavarría fue hallado a 400 metros de donde ocurrió la tragedia, mientras el cuerpo sin vida de su hermano fue localizado por los bomberos a mil 500 metros de donde la ola los impactó.


Al caer la tarde del domingo, bomberos y buzos de la Cruz Roja buscaban el cuerpo sin vida de Marcos Rodríguez Guido.

Familias muy pobres
Los féretros para las cinco víctimas fueron donados por Víctor Rosales, conocido como el Santa Claus nica, quien confirmó que hizo la obra de caridad porque las familias de las víctimas son personas de escasos recursos económicos

Hermanos consternados

Mientras tanto, en el barrio Naciones Unidas, en la sede la de la iglesia Centro de Adoración Familiar Misioneros de la Luz, sus miembros estaban sumidos en la consternación por la tragedia.


“Éste es un momento de dolor profundo, cinco de nuestro hermanos se ahogaron”, decía en voz alta Manuel Gaitán, uno de los líderes de esa iglesia.


Al fondo del templo, sentada en una silla plástica, doña Gloria María Acevedo, madre de Mártires y de Danny Chavarría, trataba de encontrar explicación a la tragedia donde perdió a dos de sus hijos.


Mártires Chavarría, quien deja en la orfandad a dos niños, se ganaba la vida lavando los carros de los médicos que laboran en el Hospital “Roberto Calderón”, mientras su hermano Danny lo hacía en el Mercado “Roberto Huembes”, recordó su atribulada madre.


En medio de la angustia por la desgracia, los miembros de la iglesia Centro de Adoración Familiar Misioneros de la Luz realizaron una colecta entre los presentes donde la ofrenda fue de unos mil córdobas.


Durante la noche y la madrugada de hoy, se realizaría una vigilia para esperar la llegada de los cinco cuerpos sin vida, a la espera de que sus familiares decidan si son velados en un mismo sitio o en sus respectivos hogares.