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La falta de socorristas en los balnearios más concurridos del país, hacen valedera la popular frase: “Sálvese quien pueda”, tal como ocurrió el pasado domingo en  Tolesmay-da, balneario del municipio de Buenos Aires, donde perecieron cinco miembros de una iglesia evangélica de Managua.


Esta realidad la comparte el director de la Cruz Roja del departamento de Rivas,  Ramón Enrique Solís, quien detalló que por falta de recursos económicos, la presencia de los socorristas en los balnearios más concurridos se hace únicamente en la temporada alta de verano, y, sobre todo, en Semana Santa.


De acuerdo con Solís, lo ideal es disponer de puestos de socorro permanentes en los principales balnearios, para prevenir tragedias como la sucedida, pero asegura que históricamente es obviada esta necesidad, que es vital, según sus palabras, para garantizar la seguridad de los bañistas.


Agregó que el tema de la seguridad de los veraneantes debe de ser prioridad para las alcaldías y propietarios de negocios de los diferentes balnearios, al señalar que “tienen fines comerciales, y, por ende, se debe de proteger a los clientes contratando los servicios de los socorristas de Cruz Roja y Bomberos, pero hasta la fecha esto no ocurre, y, por eso, ante la falta de socorristas, sálvese quien pueda”.

Misiones evangélicas deben contratar socorristas
Solís señaló que en sus sesenta años  de pertenecer a la Cruz Roja, ya contabiliza diez casos en donde bautizos masivos culminan en tragedia.


“Ésta es la primera vez que se ahogan cinco de un solo, y lo ideal para estas iglesias es que cuando visiten los balnearios rivenses pasen contratando a socorristas, porque la peligrosidad del agua está en no conocer el terreno que van a pisar, y por eso la recomendación es que siempre busquen a socorristas locales  como guías, para que les den recomendaciones, los alerten y los auxilien, de ser necesario, y se eviten este tipo de tragedias”, señaló.


Al final, Solís señaló que lo ocurrido en Tolesymada es una campanada de alerta que demuestra la urgencia de disponer de socorristas en esta temporada de verano que se avecina, y, por ende, espera el apoyo de la empresa privada y estatal, ya que explicó que carecen de los recursos necesarios.  Recomendó a la ciudadanía no ingresar a aguas profundas, cuidar a niños y ancianos e ingresar en el agua dos horas después de haber ingerido alimentos.