•  |
  •  |

“EL NUEVO DIARIO no está solo. Damos nuestra solidaridad y apoyo”, fue la respuesta de organizaciones civiles y de derechos humanos que repudiaron la agresión directa contra la libertad de expresión por parte del gobierno de Daniel Ortega, a través de la Dirección General de Ingresos, DGI, y la Dirección General de Aduanas, DGA, que no permiten el desaduanaje del papel para la impresión del diario.


Luego que tanto la DGI como la DGA y el Ministerio de Hacienda incumplieron con las normas establecidas, y con desfachatez se “bolearon” funciones en un evidente sabotaje contra EL NUEVO DIARIO por una serie de trabajos que destaparon la corrupción en la dirección de la DGI, uno de los funcionarios de la DGA llamó a este rotativo, asegurando que se levantarían la trabas y desaduanarían el papel a partir del lunes, lo que finalmente no se hizo.


“Sólo fue una burla. Esto nos confirma la posición de este gobierno en agresión contra la libertad de expresión. La situación es grave, y con esta confirmación enviaremos nuestro informe hoy (ayer) a la Relatoría para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Sobre el tema ya hablamos en Washington con el señor Mauricio Herrera, asistente de Catalina Botero, que es la relatora especial, señalando la agresión contra END”, expresó la doctora Vilma Núñez, Presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, Cenidh.


Señaló que ésta es parte de una venganza institucional por las constantes denuncias de corrupción en estas instituciones que no respetan la seguridad jurídica, dejando además un grave precedente, no sólo para la libertad de expresión, sino también contra los inversionistas, en un país con instituciones que no son serias y donde cualquiera puede ser víctima de las decisiones arbitrarias de los funcionarios del gobierno de Ortega, cuya familia y allegados están envueltos en todo tipo de negocios.  

END no está solo
Marcos Carmona, Director de la Comisión Permanente de Derechos Humanos, CPDH, hizo hincapié en que END no está solo, y que su organización está a la disposición para acompañarlo en la defensa de sus derechos.


“Ésta es una denuncia ante el mundo. Rechazamos y condenamos las agresiones a la libertad de prensa, de expresión y de opinión en Nicaragua por parte de un gobierno. Éste es un mecanismo que toda dictadura impone para reducir y negar los derechos ciudadanos a la población”, dijo el director de la CPDH.


Carmona instó a la población a defenderse y a denunciar a todos los niveles este tipo de arbitrariedades, y a cerrar filas y unirnos contra las imposiciones de un gobierno dictatorial que quiere reelegirte para seguir en el poder.


Luisa Molina, vocera de la Coordinadora Civil, expresó que se  solidarizan con END, no sólo como una empresa, sino también con sus trabajadores.


Subrayó que con esta actitud gubernamental se atenta contra varias cosas; contra la libertad de expresión a través del chantaje de no entregar los medios necesarios para su funcionamiento, también contra el derecho a estar informados, la libre empresa y la estabilidad laboral.


Molina agregó que así como les ocurre a los medios de comunicación, la Coordinadora Civil ha sido objeto de descalificaciones, acusaciones, amenazas, chantaje y agresiones físicas, pero seguirán dando la cara en la lucha por la democracia en nuestro país.

“Otra burla de las instituciones”

Para Carlos Fernando Chamorro, Director de Confidencial, del programa de TV "Esta Noche", y ganador del prestigioso galardón a la excelencia del periodismo “María Moors Cabot”, otorgado por la Escuela de Periodismo de la Universidad de Columbia, Nueva York, dijo que la acción contra END la considera otra burla de las instituciones, y que se percibe que todo viene de las altas esferas del gobierno.


“Se esperaba que esto se resolviera pronto, pero de continuar con esta actitud significa que existe una determinación política para presionar a END. Nuestra solidaridad y respaldo por parte de las organizaciones comprometidas con la democracia”, comentó Chamorro.


Mientras tanto, las organizaciones gremiales del periodismo nacional siguen sin pronunciarse ante esta situación, y sus contestadoras de los teléfonos celulares ya ni espacio tienen para dejar mensajes.