•  |
  •  |

Los profesionales de la comunicación en los departamentos de nuestro país, se solidarizan con la corresponsal de EL NUEVO DIARIO, Mercedes Vanegas, quien recibió amenazas por parte de la ex jefa de Secretaría de la Policía de Masaya, subcomisionada Mercedes Canales.


Vanegas fue amenazada a raíz de una publicación  que hizo en la que un hijo de la subcomisionada es señalado por la misma Policía de participar en un homicidio.
Melba Sandino, Secretaria del Colegio de Periodistas en León, afirmó que esas medidas en contra de la libertad de expresión deben ser rechazadas tajantemente por la sociedad.


Sandino comparó este tipo de situaciones, a las ocurridas en el período del somocismo,  al pensar de que “este tipo de atropellos se habían terminado, pero la verdad es que en esa época los periodistas no nos cansamos de denunciar las arbitrariedades de los poderosos en contra del pueblo”.


Los matagalpinos también muestran su solidaridad a Mercedes, y, asimismo, respaldan a este rotativo.

Que CPN se pronuncie
En Rivas, las amenazas contra Vanegas fueron catalogadas como “preocupantes y peligrosas”, ya que este caso se encadena con el cierre de espacios radiales independientes en  Bluefields, así como el despido del periodista José Fajardo en Chinandega.


Julio Salvador González, fiscal de la filial del Colegio de Periodistas de Rivas, señaló que “esto  es una total falta de tolerancia de la subcomisionada al trabajo periodístico, ya que el periodista busca una la información y ésta se obtiene a través de las fuentes  de información que cada periodista tiene, y en este caso salió de la misma Policía”.


Por su parte el presidente del Colegio de Periodistas de Rivas, Armando Hernández, manifestó que apoyan totalmente como asociación gremial a la periodista Vanegas, e invitó al Presidente Nacional del Colegio, Leonel Laguna, para que también se pronuncie a favor de la comunicadora. 

 
Julio Aragón, periodista local de Juigalpa, del Canal 48 y reportero de Canal 10, consideró que la libertad de expresión no debe ser coartada por ningún lado, ni por gobierno, ni por autoridades judiciales ni militares.
 
(Colaboración Francisco Mendoza, Lésber Quintero y Mercedes Sequeira)