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La relación de los empresarios privados con la Dirección General de Aduanas, DGA, es “difícil”, y con el actual Gobierno los problemas “son más sentidos”, por la falta de experiencia del personal de esa entidad, y las interpretaciones “poco adecuadas” que hacen en relación con las leyes que regulan el quehacer de esa institución, afirmó José Adán Aguerri, Presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada, Cosep.  


“Hay una alta rotación (de funcionarios) en la entidad cuando hay cambios de gobierno, tan radicales, como es el caso de un gobierno que pasa de un extremo al otro, lo que hace que la nueva Administración quiera cambiar todo”, argumentó.
Recordó que desde mayo de 2010, el sector privado advirtió a la Presidencia de la República que los principales problemas del empresariado local se estaban dando en la entidad aduanera.


“Hemos avanzado en algunos temas…, sin embargo, el proceso ha sido lento y todavía están pendientes (por resolver) problemas, como dudas de valor, reclasificación arancelaria e interpretaciones de Ley, que detienen las importaciones o retrasan los procesos de exportación en el territorio”, planteó.


“A lo que se han sumado cambios en el  sistema (operativo) que provocan muchísimos atrasos. En esta misma semana tuvimos dos o tres días donde el sistema ha trabajado muy lento, y esto ha significado que se detengan gran cantidad de contenedores”, advirtió, tras sostener que todo eso ya lo expusieron por escrito y esperan tener respuestas en los próximos días.
Aparte de eso, anunció que desde ayer hay funcionarios del Cosep en los puestos de control aduanero para investigar las quejas que hay en relación con el control aleatorio.  


“En esto tenemos información cruzada: unos nos dicen que no se aplica y otros que sí, entonces queremos validar la información”, expuso.  

Circular técnica es la salida, insiste Cosep
El líder empresarial manifestó que el problema es que desde que se establece una diferenciación de valores en la mercadería importada, se abre a la sobrevaloración y a las multas, las cuales las maneja de forma “discrecional” la DGA.


“La sumatoria de todo eso se vuelve fuerte, y si le agregás la obstaculización del proceso, la cantidad de días que se toman para solucionar el problema, el valor por los números de días en que no podés disponer del producto, los cargos por almacenaje adicional, todo eso hace que los costos suban de manera sensible, y es lo queremos evitar”, sostuvo.


“Por eso partimos de que debe haber una nueva circular técnica que responda a los temas (a la problemática), a la forma de enfrentar las dudas de valor, la reclasificación, la interpretación inadecuada”, y adelantó que la  próxima semana prevén reunirse con Aduanas para abordar estos temas.