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El Tribunal de Cuentas de la UE pidió a la Comisión Europea, CE, que valore mejor el riesgo de corrupción en los gobiernos a la hora de asignar ayudas a los presupuestos generales de algunos países de América Latina, entre los que señalan a Nicaragua y a Paraguay, y a varios países de África y Asia.


Este organismo de control de los gastos de la Unión Europea (UE) hizo hincapié ayer en el tema, durante la presentación en Bruselas de un informe sobre la eficacia de la gestión de la Comisión del apoyo presupuestario a países en desarrollo.


La conclusión general del estudio es que la CE ha realizado “esfuerzos considerables” para desarrollar y mejorar su ayuda a los presupuestos estatales, si bien se han detectado algunas “debilidades” en la planificación y la gestión de los programas.

Falta sistema sólido de gestión
El Tribunal consideró que la CE aún no ha elaborado un sistema “sólido” de gestión y evaluación de riesgos en los programas, dados los “riesgos implícitos” de una mala gestión o incluso corrupción, “cuando se canalizan grandes sumas de dinero directamente, a través de presupuestos públicos en países en desarrollo”.
En ese sentido, abogó por una mayor protección contra “pérdidas, malgasto o ineficacia” de los fondos.

Nicaragua encabeza la lista

Entre los países criticados encabeza la lista el caso de Nicaragua, el país que en Latinoamérica recibió más ayuda de la Comisión. El Tribunal cree que hay fallos en la selección y formulación de objetivos (el programa que apoya la CE se centra en las áreas rurales, pero no define metas específicas), pero por otra parte, considera un ejemplo las condiciones impuestas para el desembolso de fondos en ese país.


La CE aportó entre 2003 y 2009, 75.5 millones de euros (102.4 millones de dólares) para el presupuesto general, y 92.9 millones (126 millones de dólares) al presupuesto por sectores de Nicaragua.

No han sabido administrar cooperación
La situación fue analizada por Irvin Dávila, encargado de la Comisión de Gobernabilidad de la Coordinadora Civil, quien dijo que nuestro país hasta el momento no ha sabido administrar la cooperación internacional.
“Se supone que desde 2005 se estableció el fondo de apoyo presupuestario, que debía recibir el gobierno y la Presidencia seleccionaría los proyectos a los que se destinaría, en función de mayor eficacia.


Para esto, el Estado debía elaborar un Plan Nacional de Desarrollo, validado a través de una consulta de los sectores sociales, pero con la entrada del actual gobierno, se hizo caso omiso a este mecanismo”, alegó Dávila.
Señaló que además del deterioro en Nicaragua de los principios democráticos, gobernabilidad y derechos humanos, otro de los grandes problemas del gobierno del presidente Daniel Ortega es el menosprecio hacia a cooperación de algunos países, lo que ha provocado la ruptura con los cooperantes y el menoscabo de esa relación.

El dinero venezolano
Agregó que, por otra parte, está la cooperación venezolana a través del ALBA, con lo que entran 10 millones de barriles de petróleo y sus fondos son manejados discrecionalmente por el Presidente, quien hace caso omiso al rendimiento de cuentas en su utilización.

No hay probidad en ejecución presupuestaria
Señaló que hay abuso en el uso del Presupuesto de la República, bajo contrataciones que se adjudican directamente a familiares y a amistades del mandatario, de sus ministros, y, por otra parte, está el favoritismo a los miembros del partido en el gobierno.

Otras opiniones
Para Marcos Carmona, Director de la Comisión Permanente de Derechos Humanos, CPDH, todo hace indicar que el gobierno no le da importancia a los informes de transparencia internacional, ya que vergonzosamente estamos entre los países más corruptos de Centroamérica, y a nivel latinoamericano estamos en el cuarto puesto de los países más deshonestos.


“Preocupa que la falta de transparencia provoque que la cooperación internacional se retire. No perdamos de vista que la corrupción es un delito que atenta contra los derechos humanos e impide el desarrollo integral de una nación, y su tolerancia agudiza la pobreza”, destacó.


El sociólogo y economista político, Cirilo Otero, expresó que desde inicios de 2009 comenzó ese estudio sobre los controles, y contrario a esto está el BID, que dice estar conformes con los continuos informes del gobierno de Ortega.
Otero expresó que lo que los organismos de cooperación tienen, son metas apreciativas o resultados de impacto, pero no usan indicadores de medición sobre los proyectos y programas.


Sin embargo, señaló que hay presión importante de partidos políticos europeos, gobiernos y de los miembros de la Comunidad Europea, para ponerle mayor cuidado a la entrega de cuentas, para que éstas sean apropiadas y de forma transparente.


El problema se agrava porque a Nicaragua lentamente se le han estado alejando los cooperantes, como por ejemplo; Dinamarca, Alemania, Suecia e Inglaterra, entre otros.


En ese sentido, apuntó que de Nicaragua están retirándose lentamente, y eso es una tendencia peligrosa, porque nos estamos quedando sólo con la cooperación de Venezuela.