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El proceso penal en contra de los guardas de seguridad interna de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal) por motín y violación de domicilio, fue suspendido ayer, después que el representante de la empresa aguadora, Marvin Urcuyo, solicitara una mediación.


La audiencia inicial ya había empezado en el Juzgado Séptimo Local Penal de Managua, ante el juez Henry Morales, cuando la fiscal Matilde Villanueva solicitó la suspensión de la misma, porque las partes habían manifestado la voluntad de suscribir un trámite de mediación.


En el acuerdo, Urcuyo manifestó, en nombre de la empresa, que no desean continuar con  el proceso penal que se lleva contra los acusados y solicitó que éstos vuelvan a sus puestos de trabajo y los guardas de seguridad aceptan la petición.


Con esta decisión dejaron mal parada a la comisionada Glenda Zavala, quien acusó a los trabajadores de sabotear válvulas para cortarle el agua a barrios de Managua.

Orden presidencial

Según familiares de los trabajadores, este acuerdo surgió después de intensas reuniones entre sindicatos de Enacal y dirigentes de la empresa, mientras Urcuyo expresó que fue una orientación directa del Presidente de la República, Daniel Ortega.


Marcos Ortiz, uno de los defensores de los acusados, expresó que Enacal desistió de continuar con el proceso, “porque no encontraron méritos suficientes para llevar a juicio a los procesados”.

“Se hizo justicia”
La decisión de la empresa fue bien recibida por los trabajadores, aunque tenían orientación de no hablar más al respecto ante los medios de comunicación.
Eva Castro, hija de uno de los acusados, dijo que “gracias a Dios se hizo justicia. Los jefes de Enacal se dieron cuenta que fue un atropello el que hicieron a los trabajadores”.


“Una vez revisado el escrito de mediación y si no establecen plazos, se suspende la acción penal, se dicta la sentencia de sobreseimiento definitivo y se cierra la causa”, explicó el Juez Henry Morales.