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El ajuste del 13 por ciento en el salario mínimo, que se acordó esta semana, significó un avance, sólo para la Comisión Nacional encargada de realizar esta negociación cada año, la que está integrada por el gobierno, sindicatos y empresa privada, pero no llena las expectativas de los  trabajadores, ya que con ese “aumento” todavía no se puede vivir dignamente.


Luego de llegar a un acuerdo entre los representantes de lo diferentes sectores agremiados en la Comisión Nacional del Salario Mínimo, la titular del Ministerio del Trabajo, Mitrab, Janeth Chávez, aseguró que el acuerdo tripartito “es para felicitarnos todos. Creo que es un acuerdo de país que nos va a permitir seguir avanzando. Estamos en la ruta de los consensos, en la ruta de poder efectivamente lograr que todos los actores que son vitales en nuestra economía coincidan”.

Lejos de cubrir expectativas
Sin embargo, para el secretario de asuntos laborales de la Federación Democrática de Trabajadores del Servicio Público, Fedetrasep, Álvaro Leiva, la actuación del Mitrab, entidad que se supone debe velar por los derechos laborales, fue “débil”, puesto que no presentó una propuesta objetiva ante la Comisión para transmitir las verdaderas necesidades del sector beneficiado.
“Hemos observado una gran deficiencia por parte del Estado, representado por el Mitrab, porque no llevó una propuesta para reivindicarse sobre las deficiencias en el sector laboral, ante la falta de políticas de Estado a favor de la clase trabajadora. De acuerdo con lo que se logró conformar (con el ajuste del 13 por ciento), todavía no vamos a resolver las expectativas de los trabajadores”, consideró Leiva.


Asimismo, manifestó que con ese sueldo no se logra adquirir la canasta básica, que, actualmente anda por encima de lo nueve mil córdobas, por lo que opinó que debe haber un compromiso más objetivo por parte del gobierno y de la empresa privada, para garantizarle el sustento diario a la clase trabajadora, y no “salir con populismo diciendo que hay avances”.


Por eso, insistió, se “requiere una mayor voluntad de los sectores de la empresa privada y el gobierno, los que tienen una mayor probabilidad de resolverle al gremio laboral, y obtener un porcentaje más alto que un 13 por ciento. No se llenan las expectativas, sobre las verdaderas realidades, de lo que debería ser un salario mínimo, así lograr una justicia social y que la clase trabajadora tenga mayor adquisición para vivir con dignidad”, criticó.


Cosep más que contento
A pesar de las demandas que hace el sector laboral, José Adán Aguerri, Presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada, Cosep, el ajuste del 13 por ciento en el Salario Mínimo nacional, representa una  noticia importante, ya que “esto nos permite seguir vendiendo al país de una forma que nos ayude a generar el empleo que necesitamos, así atraer la inversión que necesitamos, desde ese punto de vista”.


La Comisión Nacional del Salario Mínimo acordó que el ajuste salarial se efectuará en el primer semestre de este año, a partir del 16 de febrero, con un siete por ciento, y en el mes de agosto se aplicará el seis por ciento restante.