•  |
  •  |

Las trabas que está poniendo Panamá al comercio y exportación nicaragüense responden a una estrategia que están adoptando diversos países, como un escudo protector ante otras competitividades,  luego de la crisis económica que afectó directamente a grandes naciones del mundo.


Para el especialista en comercio exterior, Alejandro Aráuz, las restricciones de Panamá hacia Nicaragua no son nada nuevo, ya que después de la crisis muchos países han optado por poner barreras y proteger su economía, bloquean a otros países para que no les lleguen a competir. Nuestro país tiene ventajas en Panamá y en el resto de la región centroamericana en el sector agropecuario.


Además, “el presidente de Panamá (Ricardo Martinelli) es muy conflictivo, he leído las noticias y hay mucha inconformidad de los panameños por su gestión, porque no ha cumplido nada de lo que prometió y se ha dedicado a involucrarse en problemas que no le competen”, aseguró Aráuz, haciendo alusión a la intromisión del gobernante panameño en el diferendo limítrofe entre Nicaragua y Costa Rica, por el Río San Juan.


De igual manera, opinó que en Nicaragua las exportaciones están creciendo más de lo esperado, pero hace falta una estrategia para actuar frente a las trabas que siempre han puesto los otros países, no sólo Panamá, también lo han hecho  Costa Rica, Honduras y El Salvador. “El gobierno debe fortalecer el Mific para enfrentarse a esta situación”, sugirió.


Expresó que Panamá ha adoptado una postura de proteccionismo hacia sus sectores y no permite que otro país le llegue a hacer la competencia. También muchos nicaragüenses están emigrando hacia allá para trabajar y eso a ellos no les conviene, porque los panameños quedarían en el desempleo.  

Un país difícil para negociar

Consideró que Panamá siempre ha sido un país difícil para negociar  acuerdos comerciales. Y está previsto que en los próximos días -entre el jueves 24 y el sábado 26 de febrero-, se reúna en Managua la Misión Comercial de Panamá a Nicaragua en el contexto del Tratado de Libre Comercio que firmaron ambas partes en enero de 2009.


“Se debe solidificar el acuerdo que se tiene con Panamá, que siempre ha sido difícil y la negociación con este país por eso tardó bastante. En cuanto a los importadores eso se debe al conflicto entre Nicaragua y Costa Rica por el río San Juan, cuando Panamá no tiene nada que ver en eso, pero esto se debe a que ese presidente (Martinelli) es bien conflictivo”, reiteró Aráuz.


Para el analista político Carlos Tünnerman, la postura que mantiene Panamá, no tiene justificación alguna, puesto que el diferendo entre Nicaragua y Costa Rica ya está en manos de la Corte Internacional de Justicia. “En consecuencia, esto no tiene explicación alguna. La Cancillería nicaragüense debería tomar cartas en este asunto”, sugirió.