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Una nueva forma de cifrar mensajes para ser interpretados en teléfonos celulares está cobrando auge a nivel mundial y pronto llegará a nuestro país, a través del sistema denominado “Respuesta Rápida de Códigos de Barra”, o mejor conocido como QR, por el acrónimo en inglés de “Quick Response Barcode”.


Es un código portador de información precisa que es aprovechado para diversos fines, como las convocatorias de movimientos sociales como el reciente de Egipto y hasta por la mercadotecnia en su afán de personalizar las ofertas y promociones.


QR es una especie de sello con figura geométrica cuadrada, elaborado a partir de puntos o pixeles. Fue creado en 1994 por la firma japonesa Denso Wave, subsidiara de Toyota, cuyos ejecutivos explican en su sitio web oficial (www.denso-wave.com), que en esa fecha resolvió el dilema de registro y ubicación de los repuestos en el proceso de fabricación de los vehículos.

Libre uso
Denso detalla que es un código con licencia abierta para todo uso, y, aunque conserva sus derechos de patente o propiedad, no ejerce los mismos para que la eficiencia sea aprovechada al máximo a nivel mundial.


“El QR es un código bidimensional (2D) que contiene un mensaje exacto, el cual se puede interpretar mediante diversas aplicaciones que tienen o pueden ser integradas a un aparato descodificador, una computadora y hasta un teléfono celular Smartphone”, explican los técnicos de Denso, al referirse al término empleado para aquellos aparatos que ofrecen funciones adicionales al servicio de llamadas de telefonía.


Originalmente, los códigos eran fabricados por Denso para sus propios intereses comerciales, no obstante, ahora existen múltiples generadores que hasta personalizan los mismos, luego que el 24 de enero de 1999, esa firma legalizara un estándar de uso (JIS X 0510), y, al año siguiente, la Organización Internacional para la Estandarización (ISO) aprobó su utilización internacional mediante un reglamento (ISO/IEC 18004).

¿Cuánta información cabe?
El contenido de cada sello o mensaje codificado varía según el tipo de pantalla que tenga el aparato que lo descifre (visualizadores digitales). En los sistemas numéricos la información puede contener hasta siete mil 89 espacios o caracteres, mientras en los alfanuméricos alcanzan hasta cuatro mil 296.

En el caso de las computadoras (binario), dicha información puede tener hasta dos mil 953 bytes, sin embargo, en el sistema japonés (Kanji/Kana) se limita a un mil 817 en total. “El contenido del mensaje es todo aquello que se puede plasmar de forma digital”, agrega Denso.


Gracias a la liberación de los derechos de uso, el sello ahora puede ser elaborado a partir de la información que se requiere entregar, mediante varios software o sitios web generadores que ponen a disposición las compañías interesadas en el tema, especialmente las firmas de telefonía celular.


Son los usuarios de los llamados teléfonos inteligentes o Smartphones, los que a nivel internacional han dinamizado el uso de los QR, ya que algunas marcas de estos aparatos se venden con esta aplicación integrada. En otros casos, el sistema del teléfono permite agregarla o descargarla desde Internet como un lector de estos sellos.

Funcionan como los códigos de barra
“La aplicación funciona de manera sencilla en los aparatos. Una vez integrada al teléfono se abre, y simula una cámara fotográfica que en realidad es el lector del sello. No hace falta apretar ningún botón u obturador, ya que la misma aplicación se encarga de detectarla en milésimas de segundos, y entregar su significado en cuestión de un segundo”, señalan los desarrolladores de la firma BeeTagg, una de tantas aplicaciones que sirve como lector de QR en los celulares.


En gran parte de Asia y Europa, los QR son empleados por individuos u organizaciones en grandes murales expuestos al público, donde precisan mensajes masivos que pueden ser texto, imagen, audio y vídeo con direcciones de sitios web, convocatorias, números de teléfono, tarjetas de presentación, servicio de mensajes cortos por telefonía celular (SMS), correos electrónicos, eventos, ubicaciones, mapas exactos, itinerarios, métodos de pago y hasta jugadas de ajedrez.


Varias compañías en Nicaragua ya están pensando integrar el QR como parte del etiquetado de sus productos, con el fin de entregar mayor información acerca del mismo y sus fabricantes. En los supermercados ya se pueden encontrar embutidos que tienen dicho código que remite a contenidos en inglés.
ones del día.