•   EL CAIRO / AFP  |
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Al menos 173 personas murieron en Libia desde el martes en la represión de las manifestaciones contra el régimen, según un balance de la organización no gubernamental Human Rights Watch (HRW) anunciado el domingo, día en que la protesta se acercaba hacia la capital, Trípoli.

 

La mayoría de las víctimas murieron en Benghazi, la segunda ciudad más grande del país, a 1,000 kilómetros al este de Trípoli, pero según los testigos con los que pudo hablar la AFP, también hubo enfrentamientos en Musratha, 200 kilómetros al este de la capital.

 

"Hay 173 muertos. Es un balance prudente basado en fuentes hospitalarias en el este de Libia, en Benghazi y en otros tres lugares", dijo a la AFP Tom Porteous, portavoz de HRW, con sede en Nueva York.

 

"Es un balance incompleto, y también hay un gran número de heridos. Según fuentes médicas en Libia, las heridas indican que se están usando armas pesadas contra los manifestantes", añadió Porteous.


La tensión era palpable en las calles de Trípoli, donde muchos habitantes constituían reservas de comida, mientras que miembros de los Comités Revolucionarios vestidos de paisano patrullaban por la ciudad, según varios testigos. Según la misma fuente, también hubo enfrentamientos el domingo en Zauia, a 60 kilómetros al oeste de Trípoli.

 

Parece zona de guerra
Al este, Benghazi se ha convertido en el principal foco de la protesta, donde tuvieron lugar "masacres", declaró a la cadena de televisión Al Jazeera, Fazi Terbel, uno de los organizadores de las manifestaciones contra el régimen de Muamar Kadhafi, en el poder desde hace 42 años. "Parece una zona de guerra abierta entre manifestantes y fuerzas de seguridad", añadió.

Miles de personas se manifestaron el domingo en un tribunal de esa ciudad mientras que otras atacaban un cuartel, donde recibieron tiros de bala, según el abogado Mohamed Al Mughrabi, que contactó la AFP por teléfono. "Pedimos a la Cruz Roja que nos mande hospitales de campaña. No damos abasto", añadió el abogado.

Según dijeron a la AFP varios testigos, muchos manifestantes murieron el sábado en un intento de asalto de este cuartel, situado en la carretera que lleva al cementerio. Un miembro del personal del hospital Al Yalal de la ciudad declaró a HRW que habían llegado 20 cadáveres al establecimiento mientras que 25 heridos se encontraban en estado crítico.

También en Benghazi diez manifestantes antigubernamentales ocuparon la sede del periódico Quryna, cercano al reformador Seif Al Islam, uno de los hijos de Muamar Kadhafi, informó su redactor jefe, Ramadhan Briki. Por otra parte, según una fuente oficial, el sábado fracasó un intento de sabotaje de pozos petroleros en el sur de Trípoli, en el que dos personas resultaron heridas y seis detenidas.

La jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, exhortó a "poner fin a la violencia" en Libia y se declaró "preocupada" por la degradación de la situación. Poco antes Libia había exigido a la Unión Europea (UE) que cese de "alentar" las protestas y amenazó con "suspender la cooperación" en la lucha contra la inmigración ilegal si no lo hace. 

 

Liga árabe pide terminar actos violentos
La Liga Árabe pidió por su parte que "cese de inmediato todos los actos de violencia y no se use la fuerza contra las manifestaciones pacíficas", al tiempo que expresó su "profunda tristeza" por las víctimas de la represión en Libia, Bahréin y Yemen.

"Parece que el líder libio ha ordenado a sus fuerzas de seguridad acabar sea como sea con las manifestaciones, y que los libios lo están pagando con su propia vida", denunció por su parte la ONG Amnistía International.
Entre tanto desde Trípoli, la capital Libia, según la agencia de prensa EFE van más de 200 muertos y unos 900 heridos --en su mayoría por armas de fuego--, 55 de los cuales habrían perdido la vida en las protestas en Bengasi, la segunda ciudad más grande del país y situada a unos 1.200 kilómetros al este de Trípoli.
El abogado Mohamed Abdallah señaló por su parte que miembros de los servicios de seguridad libios ayudados por "mercenarios africanos pagados por el clan Kadhafi para reprimir a los manifestantes" han cometido "una verdadera matanza" en Bengasi.

Pese al "clima de terror" que reina, entre 20,000 y 30,000 personas han salido a las calles de dicha ciudad esta tarde para exigir la caída del régimen del líder libio, según las fuentes.

Otros testigos han señalado que "cascos amarillos", como se les llama a los considerados mercenarios de diferentes nacionalidades africanas, han perpetrado "un genocidio" en la ciudad Derna, también en el este del país, donde había cadáveres calcinados en la carretera que va al aeropuerto.