•   Nicosia y Madrid / AFP y EL PAÍS  |
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El ministro libio del Interior, Abdel Fatah Yunes, declaró su adhesión a la causa del pueblo, que pide la salida de Muamar Kadhafi, según imágenes difundidas ayer por la noche por la cadena satelital qatarí Al Jazeera.


Altos funcionarios libios, ministros, diplomáticos o militares ya renunciaron o desertaron del régimen del coronel Kadhafi, para mostrar su oposición a la represión sangrienta frente al movimiento de protesta iniciado el 15 de febrero.
“Anuncio mi renuncia a todas mis funciones en respuesta a la revolución”, declaró el ministro vestido con uniforme militar, sentado en su oficina, en imágenes difundidas por la cadena.


Afirmó además su “convicción total de la sinceridad de las exigencias” del pueblo libio.


“Llamo a todas las Fuerzas Armadas a responder también a las demandas del pueblo en solidaridad con la revolución”, añadió.


La violencia ha causado 300 muertos -- 242 civiles y 58 militares--, según informe presentado ayer antes de una conferencia de prensa de Saif al Islam, hijo de Muamar Kadhafi.

“Moriré como mártir”
‘Yo no me voy a ir con esta situación. Moriré como un mártir’. El líder libio Muamar Kadhafi ha zanjado así, en un largo discurso televisado en el que ha empleado un tono agresivo y desafiante, cualquier especulación sobre su salida del país, envuelto en una oleada de protestas.


En una línea similar a la defendida por su hijo el domingo pasado, Kadhafi ha cargado contra la comunidad internacional y las cadenas de televisión extranjeras que, en su opinión, distorsionan la realidad y ‘trabajan para el diablo’. ‘Éste es nuestro país y el país de nuestros abuelos. No vamos a dejar que lo destruyan’, clamó.


Kadhafi no había hecho ninguna declaración oficial desde el inicio de las protestas, hace una semana, al margen de su excéntrica y breve aparición de anoche en la que negó los rumores sobre su supuesta huida a Venezuela.
Frente a los escasos 20 segundos del lunes, ayer habló ante las cámaras durante algo más de una hora.


En su discurso desde las ruinas del palacio destruido por los bombardeos de EU en 1986, el líder libio ha diferenciado la situación que vive su país con las revueltas de Túnez y de Egipto, que forzaron un cambio de régimen.
‘Los jóvenes que protestan no son culpables’, según Kadhafi, y su actitud es ‘normal’ tras ver lo sucedido en otros países, aunque ha matizado que entre quienes se manifiestan hay personas ‘malas’ que distribuyen ‘dinero y drogas’ a los jóvenes.

“Son drogadictos y borrachos”

‘¿Conocen a alguien decente que participe en esto? No los hay, es gente que se droga y se emborracha’, dijo.


Poco antes del discurso de Kadhafi, el Ministerio de Defensa libio emitió un comunicado en el que desacreditó también a los manifestantes y atribuyó la violencia a ‘delincuentes manipulados por fuerzas externas, incluida la red terrorista Al Qaeda’.


‘Los libios son libres, puesto que el poder está en manos del pueblo’, según Kadhafi, para quien si mañana hubiera una nueva República y una nueva Constitución, no tendría ‘nada’ en contra.

No seguirá los pasos de otros tiranos derrocados
‘No soy presidente, soy líder de la revolución’, continuó, para subrayar su nula disposición a seguir los pasos de Ben Ali y Mubarak.


El discurso se ha producido tras el segundo día consecutivo en que el régimen se ha empleado a fondo, con cazabombarderos y helicópteros, para reprimir a los manifestantes.


De acuerdo con los datos hechos públicos ayer por Human Rights Watch, desde el domingo pasado han muerto 62 personas en la capital libia.

“Serán condenados a muerte”

‘Los que se levanten en armas contra el país serán condenados a muerte’, retó Kadhafi, quien negó que hasta el momento se haya empleado la violencia, pese a la operación aérea iniciada ayer.


‘Ni siquiera he comenzado a dar órdenes de usar balas; si necesitamos emplear la fuerza, la usaremos’, expresó.


Llamó a sus partidarios a defender su régimen y a luchar contra ‘las ratas’ que siembran los disturbios.


‘La lucha se llevará a cabo calle por calle hasta que el suelo libio sea liberado. Los que quieran a Kadhafi, formen comités populares y aten a estos jóvenes en casa’, indicó.
Kadhafi explicó que los puertos y los aeropuertos se encuentran bloqueados y la vida está paralizada: ‘No hay combustible, la gente tiene miedo’.
Culpó de la situación a Estados Unidos. ‘Los mismos que han destrozado Irak, Afganistán, Somalia... son los que han entrado ahora en Libia (...) No voy a permitir que Libia se convierta en Faluya’.


Al margen del bloqueo en el que está inmerso Libia, el temor a que el caos rebase las fronteras ha llevado al Ejército egipcio a reforzar su presencia en la zona limítrofe entre los dos países. En este lugar se han instalado varios opositores al régimen, al igual que en Bengasi, la segunda ciudad del país, que se encuentra bajo control de los manifestantes, tras abandonar los militares sus cuarteles.

ONU exige investigación internacional
Ante el segundo día de represión del régimen libio, la ONU exigió una investigación internacional.


‘La insensibilidad con la que las autoridades libias y sus empleados armados disparan ráfagas de proyectiles contra manifestantes pacíficos es inconcebible’, aseguró la alta comisionada para los derechos humanos, Navi Pillay Pillay.


Al igual que varios diplomáticos libios, el representante de este país ante la Liga Árabe, Abdel Moneim al Huni, presionó también a Kadhafi y rompió los vínculos históricos que le unen con él.


‘El régimen ha fracasado miserablemente y Kadhafi debe abandonar’, afirmó Al Huni.