•  |
  •  |

La Policía Nacional debe dejar la pasividad a un lado y actuar profesionalmente ante los diferentes grupos de simpatizantes partidarios que infringen la ley, y los nicaragüenses son los que deben despertar para cuidar el voto, observar las elecciones y cambiar su realidad, fueron parte de las consideraciones de periodistas de medios de comunicación latinoamericanos.

En nuestro país, diferentes sectores de la sociedad civil han criticado la pasividad y la complacencia con que actúa la Policía, cuando turbas “orteguistas” han dañado instalaciones públicas y privadas, y (han agredido) a manifestantes opositores al gobierno del presidente Daniel Ortega, pero ha mostrado efectividad cuando la protesta la hacen grupos que adversan al mandatario.

“La reacción lógica sería que la Policía tendría que intervenir para calmar los ánimos, si no lo hace me parece que está incumpliendo con su labor, en este caso sin reprimir a ninguno de los dos grupos y sin tomar partido por alguno de los dos; independientemente del grupo político que esté protestando, la labor de la Policía es salvaguardar el bien común, y sería negativo que actuaran de manera pasiva ante estos hechos”, consideró David Moreno, experto asociado a las Asociaciones Mexicanas de Derecho a la Información, durante el seminario “Procesos Electorales y Seguridad” en la Universidad Centroamericana.

La Policía Nacional estuvo presente en el seminario en días anteriores, pero ayer que se abordó el tema antes mencionado, las autoridades policiales se ausentaron.

“Los pobladores son la respuesta a fraudes”

Roberto Alvarado, periodista local del departamento de Alta Verapaz, en Guatemala, recordó que no todos los que intentan reeligirse por la fuerza violando las leyes, lo logran, y cree que el fantasma del fraude electoral ya no puede existir en Centroamérica.

 

“La fortaleza al no al fraude sólo se va a dar sí ustedes son los monitores y controladores, pero en la medida en que cada uno de ustedes emita el voto por temor, por miedo, sí puede haber fraude; podemos recibir gorras, láminas, cemento, lo que sea, pero el voto no tiene precio”, aseveró Alvarado.

Observación = Democracia

Moreno señaló que en su país se dan violaciones constantes a las leyes y que la gente se queja constantemente, pero no hace nada para remediar los problemas. Mencionó que a los mexicanos les costó 70 años poder tener un organismo electoral creíble, pero que recientemente ha perdido su credibilidad, por lo que necesitan reformarlo. En el caso de Nicaragua, la mayoría de los sectores de la sociedad pide un cambio en el Consejo Supremo Electoral y critica la falta de transparencia y credibilidad de esta institución.