Eloísa Ibarra, Rafael Lara y Heberto Rodríguez
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El Ministerio Público ampliará la investigación que se realiza en contra de los agentes policiales denunciados de “plantar” droga durante los operativos, según dio a conocer ayer el fiscal general Julio Centeno Gómez, al conocer el caso del comisionado Franklin Sobalvarro, dado de baja deshonrosa por tener vínculos estrechos con personas señaladas de narcotráfico.

“Tenga la seguridad que el Ministerio Público profundizará la investigación y llegará hasta el final”, expresó.

Centeno Gómez recordó que la Fiscalía inició la investigación después que el ex juez Leonardo Ruiz, interpuso una denuncia en contra de los agentes policiales Carlos Flores, Ángel Alfonso Ruiz y Alberto Núñez, a los que señaló de haberle plantado droga a su esposa Marjorie Pérez Obando.

“En este momento no tenemos nada, pero vamos a considerar si es oportuno oficiar a la Policía Nacional para que remita lo que tiene del caso o podríamos hacer una investigación autónoma, como hemos hecho en otros casos”, agregó.

Preocupante

Centeno Gómez explicó que la Fiscalía está a la espera de que las autoridades de la Inspectoría General de la Policía terminen su trabajo y remitan a ellos sus resultados, “aunque con la noticia aparecida en EL NUEVO DIARIO pueden actuar, porque lo planteado es muy preocupante”.

El comisionad Franklin Sobalvarro se desempeñaba como Jefe de la Dirección de Drogas de Managua. La investigación en su contra la inició de oficio la División de Asuntos Internos de la Policía, después de que encontraron porciones de “crack” y marihuana en una gaveta de su oficina.

Además de Sobalvarro fueron dados de bajas deshonrosa dos de sus subalternos: los sub oficiales Wilber García Flores y Vanessa Vallejos Gómez, señalados de apropiarse de dinero y objetos de valor durante los operativos antinarcóticos.

Que enfrenten a la justicia

Al respecto, el director ejecutivo del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Bayardo Izabá, dijo ayer que si la Dirección de la Policía tiene suficientes elementos de conducta delictiva para dar de baja deshonrosa a estos funcionarios policiales, entonces que pase el caso a la Fiscalía para que lo procese y enfrente a la justicia.

“Estamos totalmente de acuerdo conque se les procese si se tienen las pruebas de que estos oficiales realizaban acciones que puedan tipificarse delictivas, y no puede quedarse todo en una simple sanción administrativa”, indicó Izabá, quien alabó la labor de la jefatura de la PN en su accionar contra la corrupción de miembros de su institución.

Asimismo, Jeanne Palacios, Directora del Área de Defensa de la Procuraduría de Derechos Humanos (PDDH), hizo el llamado para que Asuntos Internos profundice en las investigaciones de Sobalvarro, y se busque o verifique si las acciones que se le señalan eran a título personal o si otros oficiales eran cómplices de posibles actos, como el encubrimiento de un delito y obstrucción a la justicia.

“Esto es un tema delicado, pues se debe tomar en cuenta que con el nuevo Código Procesal Penal, para evitar situaciones de este tipo durante los allanamientos, siempre deben estar presentes un representante de la Fiscalía y dos testigos independientes”, dijo el director del Cenidh, Bayardo Izabá, quien recordó que varios casos han sucedido que por faltar este requisito el caso se “cae” cuando llega a manos del juez.

“Un problema fuerte es que por rencillas vecinales algunas personas hacen denuncias falsas. Así vemos que de la cantidad de allanamientos, menos del 10 por ciento es positivo”, alega Izabá, agregando que los organismos de investigación policial deben ser más acuciosos en la recopilación de pruebas antes de realizar un allanamiento, donde en la mayoría de los casos, violentando los derechos ciudadanos, se expone a las personas ante las cámaras de televisión, y quedan estigmatizados ante la opinión pública, porque después nadie se entera si el allanamiento fue negativo.

Niega señalamientos

En tanto, Mayela Canales --la persona que la Policía en su investigación señala como presunta expendedora de droga y amiga del comisionado Franklin Sobalvarro-- visitó ayer EL NUEVO DIARIO y negó los señalamientos que existen en su contra. Sólo admitió la buena amistad que existe con Sobalvarro.

“No se por qué la Policía nunca me dijo que estaban haciendo investigaciones sobre mi persona, yo lo que te puedo decir, afirmar, es que no tengo nexos con ningún tipo de expendedor de droga, que no tengo ningún vínculo con ningún expendio, que no soy expendedora de droga”, sostuvo.

Canales es señalada como presunta expendedora de droga por el teniente Bayardo Bonilla Lacayo, jefe de Sector de la Policía en el barrio “Ariel Darce”.

“Si el oficial Bonilla se pregunta que por qué a mi no me han allanado mi vivienda, es porque él sabe muy bien cuáles son los expendios que hay por mi casa”, expresó Canales.

Es miembro de Comités de Prevención del Delito

Como prueba de que en su casa no se expende drogas, Canales mostró que es miembro de los Comités de Prevención contra el Delito, precisamente donde conoció al comisionado Sobalvarro.

“Yo conozco al teniente Bonilla, más nada, porque llega a hacer la inspección rutinaria de mi negocio, al cual yo me dedico. Tengo una pulpería con venta de licor sellado y una distribuidora de pollo”, manifestó.

“Lo que el teniente Bonilla no dice es que sí él llega a los expendios que son verdaderamente de droga, que él mismo conoce y que la Policía tiene pleno conocimiento. Él sabe que dentro de ese callejón es un foco delictivo, en mi casa, en la esquina no”, agregó.

La investigación policial también determinó que la relación entre Canales y Sobalvarro es tan estrecha, que el comisionado hasta le prestaba el vehículo que le había asignado la institución policial.

Comisionado no sabe manejar

“Somos simplemente amigos, más nada, quien diga lo contrario que me lo demuestre. Yo manejé dos veces sus vehículos, pero él (Sobalvarro) nunca me los ha prestado. Llegué a un supermercado que queda casi al frente (de la casa), cuando salí, él estaba afuera, esperando que lo llegaran a traer, entonces me solicitó el favor de llevarlo a su vivienda y me regresé en taxi. Él no puede manejar, ocupa siempre una persona para que lo anden. No recuerdo cuándo fue la otra ocasión. Eso fue hace como cinco meses”, finalizó.