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  • Agencias

El Gobierno de Costa Rica expresó hoy su "profunda satisfacción" por las medidas cautelares emitidas por la Corte Internacional de Justicia (CIJ), en las que ordena tanto a San José como a Managua retirar todo personal militar y civil de la zona fronteriza en disputa.

En una primera reacción oficial, el ministro de Comunicación, Roberto Gallardo, calificó como un "triunfo" la decisión de la CIJ, sobre la isla Portillos, territorio que tanto Costa Rica como Nicaragua reclaman tener soberanía.

El embajador costarricense ante las Naciones Unidas, Eduardo Ulibarri, dijo en una rueda de prensa que la orden para que Nicaragua retire su personal militar es "un triunfo muy importante para Costa Rica, para el derecho internacional y para la estrategia que hasta ahora ha seguido el país, con la paz y el derecho como instrumentos de defensa". "La Corte acogió plenamente la solicitud de Costa Rica para despejar la zona; finalmente Nicaragua no podrá introducir tropas", destacó.

No obstante, ni Gallardo ni Castillo recordaron que su país también había enviado agentes se seguidad a la zona ni tampoco hicieron énfasis en la posición de la CIJ que argumentó que el dragado realizado por Nicaragua no afectaba al medio ambiente.

Para el embajador costarricense ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Enrique Castillo, la resolución de hoy es "un resultado de alta significancia y gran valor práctico para la defensa de la soberanía de Costa Rica".

El canciller René Castro y el embajador Ulibarri, destacaron la medida dictada por la Corte que personal civil costarricense puede ingresar al sitio para verificar daños ambientales con previos permisos de Ramsar, lo cual consideran un triunfo.

Castro dice que su país procederá a implementar las medidas cautelares y que hará vigilancia contra la criminalidad desde su territorio.

Dejó entrever que personal de su país viajará a Harbour Head para verificar el daño ambiental que su país denuncia.

Castillo resaltó el mandato de los jueces a ambas partes para "abstenerse de realizar actos que agraven la situación" mientras continúa el proceso. "Esto es ponerle coto a Nicaragua y decirle: usted cesa de cometer actos lesivos a los intereses de Costa Rica. Es un triunfo irrefutable, no solo para Costa Rica sino para la justicia y el derecho internacional", interpretó.

Por su parte, el vicecanciller, Carlos Roverssi, señaló que a pesar de los resultados positivos, el Gobierno continuará su "ofensiva diplomática" respecto a la disputa con Nicaragua, que inició en noviembre pasado cuando Costa Rica denunció a Managua por lo que considera una "invasión" a su territorio.

Se espera que la presidenta, Laura Chinchilla, se dirija en las próximas horas.

Con la colaboración de Sixto Valladares.