•  |
  •  |

Al igual que miles de mujeres que han vivido en carne propia el drama en las empresas maquiladoras, Martha Artola Molina lleva 10 años laborando en ese sector, pero se diferencia de la mayoría de las obreras, porque muy joven se convirtió en activista del Movimiento de Mujeres “María Elena Cuadra”.

La joven de 33 años de edad, nacida en Nueva Guinea, pero con una mística en su interés de superarse profesionalmente, relató lo que ha sido su vida en las maquilas y en los últimos años en ayudar a cualquier obrera del régimen de Zona Franca a conocer sus derechos y deberes. Comenzó a trabajar en la maquila en 1996, en la empresa China Unida, ganando 600 córdobas a la quincena. Se inició haciendo trabajos manuales y por su interés personal en superarse llegó a ser inspectora de línea, al tiempo que aprendió a manejar las máquinas para confeccionar diversos tipos de ropa.

Trabajó dos años como inspectora, pero una vez que aprendió a dominar las máquinas pasó a ser operaria y fue cuando en la Zona Franca hizo amistad con otra joven que trabajaba con el María Elena Cuadra y en una ocasión la invitó a participar en una actividad del movimiento que se ha convertido en el mayor “escudo” de defensa de las obreras del sector de  las empresas de Zona Franca.

Dice que en la mitad de los años 90 las obreras de las maquiladoras eran víctimas de la discriminación y cuando los administradores de esos negocios extranjeros le llamaban la atención a una obrera, “esto no lo hacían con buenos modales, sino que gritos o tomaban las piezas y se las lanzaban encima”.

Enfrentaron despidos
Hace unos años, según la joven, si los administradores de las empresas maquiladoras “se daban cuenta que íbamos al movimiento” nos corrían y ahora trabajo en Rosedes, donde los que administran saben que formo parte del movimiento y he invitado a muchas compañeras y hasta a un supervisor y ahora no nos dicen nada, el trato es diferente”, dice la joven maquiladora que gana semanalmente entre mil y 1,100 córdobas.

Confesó Martha que en su vida personal “fui una mujer sufrida debido al maltrato intrafamiliar por parte de mi pareja. Pero por las capacitaciones que recibí para mí ha habido un cambio y ahora le puedo decir (a su pareja) ‘un momento, estás fallando, esto no es así, incluso a él lo he invitado a talleres en el movimiento, algo que lo hizo cambiar’”. Esta experiencia la transmite en su barrio.

Martha también ha enseñado a muchas obreras de la maquila a calcular sus liquidaciones, aguinaldos ya que en las empresas de Zona Franca hay muchas mujeres que ignoran esos procedimientos y por eso a muchas que han renunciado y no hicieron los 15 días reglamentarios “les han robado en el pago de sus liquidaciones”.