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Fue en un baile a mediados de los 70 del siglo pasado, en el club de Masaya. Amenizaba la famosa orquesta costarricense de Paco Navarrete. Un señor de lentes y con amplia sonrisa insistía en que el sonido estaba distorsionado, que debía ecualizarse mejor;  el bajo estaba alto y los agudos muy metálicos.  Ante tal insistencia se levantó de la mesa y se dirigió a la consola de sonido, luego de varios minutos regresó y sentenció: “Esos ticos se las dan de la mamacita de Tarzán, pero al final aceptaron que la embarraron”.

Emprendedor y comerciante de muchas luces
Ese señor era don Alcides Gutiérrez Barreto, insigne comerciante, cofundador de la Cámara de Comercio local, del Club de Leones, pionero en inventivas y creaciones empresariales. Hijo de don Francisco Gutiérrez Fonseca y de doña  Enriqueta Barreto Guerrero, primogénito  y mano derecha de su padre en el comercio de Masaya.

Es reconocido en su ciudad como propietario de la Ferretería El Serrucho, instalada por décadas en la calle del comercio, frente al costado oeste del Mercado (hoy de artesanías), instalaciones que, en la actualidad, ocupa la Policía Nacional.

Don Alcides fue propietario de la primera fábrica de camisas con cuello trubenizado llamada La Tropical; tuvo la única  microempresa de elaboración de chocolates estilo suizo, instaló la cafetería La Moneda con todos los detalles de estilo New York, elaboró soldados de plomo de ejércitos alemanes, ingleses y franceses con sus atuendos y artillerías de la Segunda Guerra Mundial, marca Bremen, que se vendían empacados y etiquetados; montó coloquiales veladas artísticas con elencos propios de la localidad, administró por años con su padre el Teatro González, recicló pinturas comerciales creando la marca Sedicla (Alcides al revés), cuyo logo y arte fue diseñado por el intelectual Julio Valle Castillo, sembró algodón y fue un incansable conversador, grato, locuaz y gentil.  
Alcides Erasmo Gutiérrez Barreto fue su nombre completo, nació el 2 de noviembre de 1916, en mera Primera Guerra Mundial y día de todos los difuntos, por eso nunca tuvo celebración. Por lo que cada día del año celebraba la vida con trabajo, canto, esfuerzo y, sobre todo, esperanza. Se casó con la distinguida dama Ángela Pérez Morales, con quien procreó siete hijos.

Falleció a los 65 años, en San José, Costa Rica, el 7 de octubre de 1982, día cuando se celebra la octava de San Jerónimo. Sus restos reposan en el cementerio central de Masaya. Nació con rezos y murió con música.

Instaló el único estudio de grabación en Oriente
Lo sucedido con el sonido de la orquesta de Paco Navarrete se relaciona con  su obra magnífica: la fundación del primer y único estudio de grabación en Oriente, que se llamó Ondina, con fabricación de discos y distribución de los mismos a nivel nacional e internacional. Con el sello Alma, se grabaron bajo su dirección 16 discos, primero de piedra y luego de acetato.

Estudios Ondina grabó el primer disco LP de música nicaragüense, y de allí no paró de andar, puso melodía a sus sueños, puso música a sus energías, por ello, y gracias a él y a sus inquietudes, actualmente para la celebración de La Purísima resuenan en todos los rincones del país los cantos grabados en dicho estudio, a igual que los famosos sones de pascua.

Semana Santa y la música nica
Semana Santa conserva su música por las 12 marchas grabadas a finales de la década de los 50. Recopiló en dicho LP música de Alejandro Vega Matus, Fernando Luna Jiménez, José de la Cruz Mena, Ramiro Vega Jiménez, Guillermo Urbina, Arturo Picado, Inocente Aguilar, Miguel A. Solís H. y J. Cecilio Reyes.

En estudios Ondina se grabó la primera recopilación de música puramente nicaragüense. Entre otras Los Chinegros; Balada Campestre, de Antonio Morales Lazo; La Pelo e Maíz, de Otto de la Rocha; Corrido de Masaya, de Agustín Salinas; Kupia Kumia, del Caribe Nica; Doña Sapa, interpretada por el polifacético Otto de la Rocha, con su desaparecido personaje “El Indio Filomeno; Viva León, Jodido, de Tino López Guerra, y Sinceridad, de Rafael Gastón Pérez.
Con el sello Alma, don Alcides grabó bajo la interpretación de La Marimba

Indígena Cailagua los temas que endulzan los ranchitos monimboseños; hogares que gustan de esta música y las fiestas patronales: El Gigante, El Garañón, Los Dos Bolillos, El Acuartillado, La Danza Negra, La Piña, Mamá Chilindrá, El Zanatillo, y muchas más.

Matagalpa y José de la Cruz Mena
Para el norte, en especial, recopiló parte de su creación musical, con un homenaje a Matagalpa en su centenario. Sobresalen: La Carreta Nagua y Centenario y Matagalpa; La Manguella de Peyeyeque, del Gato Alberto Aguilar con el Trío Xolotlán; La Perra Renca, con letra de Carlos Adán Berríos, folclor jinotegano; Cero Escondido, de la autoría de Humberto Goussén, con acompañamiento de Trío Xolotlán; La Mora Limpia, de Justo Santos, y Potrero Cerrado, folclor chontaleño, Trío Universal.

Con el LP 12-07, don Alcides recopiló los valses inmortales de José de la Cruz Mena con el Conjunto Metropolitano, bajo la dirección del maestro Juan Manuel Valle: Ruinas, Tus Ojos, Amores de Abraham, Rosalía, Bella Margarita, Poutpourri de los Valses.

Nochebuena en Nicaragua es el LP donde, entre sus temas, hay sones de pascua como Campanas Pinoleras, de Alfredo Taleno, y Olor a Cohombro, de Alberto Gutiérrez Laguna. Música de pase La Mandolina, de la orquesta de don Carmen Vega; Navidad en Monimbó, de Alfredo Taleno. Y como Música de la Misa del Gallo, están Flores de Pascua, Niño Hermoso y El Gallito Nano.

Y así empezaron “Los Chicheros”
Además del legado musical heredado, en cada contraportada de los discos LP, están los conceptos y los hechos que se traducen en música y letras, se historia sobre los acontecimientos y reseñas de los autores. Por ejemplo, nos dice que:
Con la erupción del Volcán Santiago, un sacerdote de Nindirí de apellido Del Castillo inició una serie de peregrinaciones religiosas en súplica para calmar al coloso y encontrar refugio a las almas desesperadas; las mismas eran acompañadas de bandas de los barrios, quienes con abundantes comidas típicas y licores derivados de la chicha fermentadas, se emborrachaban hasta caer en el piso, por todo ello fueron bautizados por el pueblo como Chicheros.
Don Alcides tomó el riesgo de publicar los valses de José de la Cruz Mena (cantor del Río Chiquito), pues en esos años 50 era desconocido a nivel nacional. El impacto y calidad de lo grabado fue difundido y distribuido a tal magnitud, que se convirtió en el recurso musical más utilizado para el Día de las Madres de la época.

Costumbres y actos de fe durante Semana Santa en Masaya
Señala la contraportada del Disco Long Play, Semana Santa. 12 Selectas Marchas. Ejecutadas por la Banda Nacional de Nicaragua. Estudios Ondina, sello Alma, con una descripción de religiosidad y costumbres de la población para esos días.

En la iglesia El Calvario, desde finales del siglo XIX existe una imagen del Mal Ladrón o Gestas, que es única en su género, visitada por turistas y transeúntes, curiosos y creyentes, es una obra de admirar que se conserva hasta hoy, colocada en la propia entrada del templo.

En fin, toda esa obra recopilada en los discos grabados en el estudio de don Alcides, permiten que en la actualidad  las radios del país, y por ende, en miles de hogares, suenen y resuenen los cantos a la Virgen María durante La Purísima;  para Navidad los sones de Pascua y del Niño Dios, todo un repertorio para las cenas y festejos, aparte de las marimbas, cuyas grabaciones ya no pudieron faltar más en las piñatas y fiestas pinoleras.
Gracias don Alcides por permitir a Mary, mi esposa, hacer sonar desde siempre sus discos para celebrar la vida.

(*)Licenciado en Derecho y Relaciones Internacionales.