•   La Nación – (Extracto)  |
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René Castro avaló el proyecto, aunque dos cancilleres anteriores, Roberto Tovar y Bruno Stagno (en 2006 y en 2008) se opusieron a ese trabajo, al igual que su propio vicecanciller, Carlos Roverssi.

Todos le indicaron a Nicaragua que, antes de dragar, debía demostrar con estudios que la obra no afectaría a Costa Rica.

Solo 40 días después de la declaración de Castro, el gobierno de Daniel Ortega encendió los motores de la draga Soberanía en el San Juan.

Ahora, el canciller Castro reconoce que debió haber hecho un “escándalo internacional” antes de que Nicaragua empezara el dragado sin aportar los estudios. Este es un extracto de una entrevista concedida el viernes 11 de marzo.

Secreto de Estado en Nicaragua
Antes de asumir el puesto de Canciller, ¿qué conocimiento tenía usted sobre el proyecto de dragado del río San Juan?
Muy limitado, porque se manejaba como secreto de Estado en Nicaragua.

¿No tenía la Cancillería un informe sobre lo que estaba planeando Nicaragua?
No, no, no, eso... Nosotros nos enteramos todos, incluidos los expertos, hasta la primera vista de la Corte Internacional de Justicia, que esto estaba planeado hace años, porque ellos habían mantenido en secreto los documentos.

¿Cuándo supieron que Nicaragua planeaba dragar el río?
Ellos venían anunciando que iban a hacer un dragado hace años, pero, “diay”, nunca comenzaban, nunca lo hacían.

Y antes de eso, ¿qué información manejaban?
Se manejaba información muy variada en la Cancillería...

¿Los tomó por sorpresa el dragado?
Nos tomó por sorpresa que esta vez Pastora (el exguerrillero Edén Pastora) entrara y arrancara en la fecha en que arrancó.

¿Le molestó el tono de la carta que don Carlos (Roverssi) envió a Samuel Santos?
Probablemente yo lo hubiera hecho mucho más ingenieril.

¿Le preocupó el tono de respuesta de Nicaragua a esa nota?

No, no solo eso. Yo llamo al canciller Santos y él ofrece o reitera su ofrecimiento de enviar todos los documentos de respaldo, de que había estudios de impacto ambiental, de que el trabajo no hace daño a los ríos costarricenses; eso nunca sucede, y esos documentos son los que obtenemos hasta el 11 de enero del 2011.

¿Sí existían?
En el papel sí, pero no coinciden con lo que se hizo en la práctica.

¿Por qué visitó a Santos?
Él no asistió a una reunión del SICA en El Salvador. Entonces pasé a Nicaragua a conversarle. Él me da todas las garantías del tema del dragado y ofrece enviarme los documentos. Eso nunca pasó.

En ese momento de la reunión, ¿le mostraron los documentos?
No, me dijeron que había estudios de impacto ambiental voluminosos y que con mucho gusto nos iban a mandar copia.

¿Para qué fecha le prometieron los estudios?
En forma inmediata.

Pero no llegaron.
No llegaron.

Pero usted va al Congreso...
Ah sí, pero entonces yo mandé a hacer estudios propios con técnicos costarricenses…

¿Recuerda qué le dijo Santos?
Sí, bueno, ya eran públicos algunos datos en la prensa, habían hablado de una reducción del caudal del 5%; de movimientos de tierra inferiores a un millón de metros cúbicos; de un trabajo de 42 kilómetros; habían garantizado 21 sitios de depósito de sedimentos del lado nicaragüense.
 
¿Cómo podían ellos calcular el impacto si no tenían el estudio nicaragüense?
Se hacen estimaciones promedio.
Sin embargo, la suposición estuvo subdimensionada frente a lo que terminó siendo el trabajo.
El trabajo no corresponde a los planos ni a los documentos. Es una caricatura.

Aun así, usted fue al Congreso y dio garantía de que el trabajo no iba a tener un impacto ambiental fuerte. ¿Por qué?
No di ninguna garantía; dije que los estudios que habían hecho nuestros profesionales mostraban que el impacto en el caudal de los ríos iba a ser mínimo.

“Aprendiz de brujo”
Eso fue en el mes de septiembre, los trabajos empezaron en octubre. Pusieron un aprendiz de brujo a cargo del proyecto, y ha hecho desastres que no corresponden a ninguno de los estudios presentados ni a los planos de ingeniería.

¿Lo traicionó Samuel Santos?
Bueno, yo creo que a él lo traicionaron también en el sentido de que ha quedado en ridículo...