•   SENDAI, JAPÓN / AGENCIAS  |
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Los niveles de radiactividad a la entrada de la central nuclear Fukushima uno “aumentaron bruscamente” por la mañana de ayer miércoles, antes de descender, reconoció el portavoz del gobierno de Japón, Yukio Edano.

El portavoz indicó que “cerca de la central” el nivel de radiactividad era de 1,500 microsieverts (1.5 milisieverts) por hora, frente a un nivel habitual de 0.035 microsieverts.

El gobierno evacuó durante unas horas a la cincuentena de operarios que seguían trabajando en la planta, cuyo heroísmo fue saludado por toda la prensa. La mayoría de los 800 empleados de la central ya habían sido evacuados tras el tsunami.

La decisión se adoptó tras la salida de una columna de humo blanco de las instalaciones de la central.

Edano precisó que las radiaciones más allá de la zona de exclusión de 20 kilómetros no conllevan riesgos para la salud. Unas doscientas mil personas fueron evacuadas durante el fin de semana de la zona.

Habló el Emperador
El emperador Akihito expresó ayer miércoles preocupación por el carácter “imprevisible” de la crisis nuclear que golpea a Japón, y que no deja de agravarse, tras el sismo y el tsunami que mataron a miles de personas y dejaron a quinientos mil sin hogar.

El emperador se dirigió a sus súbditos por televisión tras una serie de nuevos incidentes en la central nuclear de Fukushima (ubicada a 250 kilómetros al noreste de Tokio) y de un aumento de la radiactividad en la zona.

Luchando día y noche
Las autoridades niponas están en todos los frentes, para tratar de evitar un desastre nuclear, un empeoramiento de la situación humanitaria en las zonas siniestradas y el derrumbe de la tercera economía mundial, semiparalizada por esas hecatombes.

Las principales preocupaciones atañen al estado de la piscina de enfriamiento del reactor cuatro de la central de Fukushima, donde el martes se produjo un incendio, y del recinto de confinamiento del reactor dos, dañado por dos explosiones.

Edano indicó que el recinto del reactor tres pudo haber sufrido averías.
La fuerte radiactividad impidió que los helicópteros se acercaran al reactor cuatro para tratar de enfriarlo echándole agua. Un calentamiento excesivo podría provocar una fusión del núcleo del reactor.

Según el jefe de la Comisión Reguladora Nuclear estadounidense (NRC), la piscina de almacenamiento de combustible usado del reactor cuatro no tiene más agua, lo que genera niveles de radiación “extremadamente altos”.
“Además de los tres reactores que estaban operando al momento del incidente, ahora mismo también hay un cuarto reactor que genera preocupación. Este reactor estaba cerrado al momento del terremoto”, dijo el jefe de la NRC, Gregory Jaczko.

El jefe de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), Yukiya Amano, tiene previsto visitar Japón esta semana. Amano insistió en no comparar la situación en Fukushima con la catástrofe de Chernobyl (Ucrania) en 1986.

Ordenan encerrarse a la gente

El primer ministro, Naoto Kan, ordenó, además, que quienes residen en un perímetro de 20 a 30 kilómetros de la central se encierren herméticamente en sus hogares.

Pero, la embajada de Estados Unidos en Tokio recomendó ayer miércoles a los ciudadanos de ese país que se retiren de un radio de 50 millas (80 kilómetros) de la central de Fukushima.

El último balance policial del sismo y el tsunami del viernes es de 4,314 muertos y de 8,606 desaparecidos, pero los informes prefiguran un número mucho mayor de víctimas.

Tan sólo en Ishinomaki (prefectura de Miyagi) habría diez mil desaparecidos, indicó ayer miércoles el alcalde de esa localidad, citado por la agencia de noticias Kyodo.

La televisión NHK había reportado el sábado pasado otros diez mil desaparecidos en el puerto de Minamisanriku, de la misma región.

Países vecinos preocupados

La dirección de los vientos es observada también con suma atención por países vecinos, como China y Rusia, o por Estados Unidos del otro lado del océano.
También se disparó la preocupación por la cadena alimentaria. La Comisión Europea recomendó a los Estados miembros de la Unión Europea controlar el nivel de radiactividad de los alimentos importados de Japón.

Los accidentes en Fukushima ya llevaron a varios países a replantearse el desarrollo de su sector nuclear civil. Alemania anunció el cierre por tres meses de los siete reactores en servicio desde antes de 1981.

El ministro español de Industria, Miguel Sebastián, anunció “una revisión de los sistemas de seguridad de todo el país”.

También cayeron las principales Bolsas europeas: Londres perdió un 1.70%, un 2.01% Francfort, París un 2.23% y un 2.30% Madrid.

Por su parte, el yen tocó ayer miércoles un máximo en casi 16 años frente al dólar, beneficiándose de su status de moneda segura, a pesar de la creciente preocupación sobre la evolución de la
crisis nuclear.