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Los niveles de degradación a los que el hombre ha llevado el planeta hacen de este un momento crucial para la civilización, alertó el doctor Eduard Müller, Rector de la Universidad para la Cooperación Internacional y Vicepresidente para México, Centroamérica y Caribe Hispano de la Comisión Mundial de Áreas Protegidas.

El experto, quien se encuentra de visita en Nicaragua para disertar sobre la necesidad de conservación de las reservas de biosfera, dijo que esos son sitios demostrativos donde se puede comprobar que es posible apostar por un modelo de desarrollo sostenible.

Bajo esa perspectiva, alertó que Nicaragua enfrenta grandes desafíos en el manejo de las tres reservas de biosfera que posee, de las cuales, Bosawás es la que experimenta graves niveles de degradación.

Para atender la situación, señaló necesario y urgente que se tomen acciones conjuntas entre el gobierno, la sociedad civil y el capital privado.

Müller mencionó una pérdida del 20% del área núcleo y del 60% de la zona de amortiguamiento de la Reserva de Biosfera de Bosawás.

Advirtió que es una situación que se debe atender, y que para lograrlo se requiere la integración de todos los actores sociales.  

“Hemos perdido la noción de que dependemos de un medio ambiente sano para seguir viviendo, y nos hemos ido por la avaricia, el egoísmo y la metalización”, puntualizó Müller, aclarando que este no es un tema que haya que centrarlo desde una perspectiva de más inversión, porque hay recursos, “solo que están siendo mal explotados”, y para mejorar eso es que se requiere de voluntad política.

Señaló que hay que atender la migración descontrolada que ha perjudicado la Reserva de Bosawás, así como muchas otras irregularidades que los comunitarios reportan, asociadas al tema de la legalización de sus tierras.

“Los indígenas están básicamente indefensos y no tienen cómo manifestarse, no tienen espacio político adecuado”, apuntó.

Lamentó, además, que los procesos de deforestación --y eso a nivel regional-- ya no son solo por pobreza (sino que) están vinculados a grandes corporaciones y grandes procesos políticos, al narcotráfico… la menor parte está relacionada con necesidades reales de hambre”.

Educación es clave
Para este experto, la clave para frenar el deterioro en Bosawás está en la educación, porque en la medida que tengamos sociedades con mayor calificación escolar, se rompen paradigmas, pues “la gente busca otras opciones de sobrevivencia, tiene más capacidad de análisis crítico y de darse cuenta de lo que está ocurriendo”.

Müller ve la Educación como “la única alternativa real a largo plazo y sostenible”, con la salvedad de que esta salida sí demanda más inversión a los estados.

¡Hay que actuar!
Según Müller, cuanto más atrasemos las acciones que incidan en revertir la degradación de nuestros valiosos recursos naturales, más nos va a costar en materia de inversión recuperarlos, por lo que hizo un llamado a enfrentar la realidad.

“Bosawás está en la capacidad de volver a sanarse ella misma, pero si seguimos el proceso (de depredación) ya no se sana”, por lo que señala oportuno actuar a lo inmediato, para que el proceso de recuperación no demande invertir grandes recursos.

El experto dijo que estimaciones del Banco Mundial apuntan que en este momento los países en desarrollo demandan invertir 100 mil millones de dólares para aprender a vivir con el cambio climático.

Es por eso que el especialista llama a hacer conciencia de que los humanos nos estamos comiendo el capital planetario. Dijo que en este momento hemos consumido alrededor del 35%, y que si seguimos adelante, en 2050 nos habremos comido el 70%.

“Estamos llegando a un punto de calamidad catastrófica” advirtió.