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Las campanadas de alerta se hicieron oír hasta en la Secretaria del Frente Sandinista, donde el Consejo Superior de la Empresa Privada y el asesor económico de la Presidencia, Bayardo Arce, se sentaron a dialogar sobre la nueva normativa que coartaba la libertad de empresa y el derecho de pautación publicitaria a los medios de comunicación.

Mario Amador, Presidente de la Cámara de Industrias de Nicaragua, Cadin, afirmó que en la mesa de negociación fue evidente que en la normativa ya estaban contenidas otras leyes que protegían a los consumidores de la publicidad engañosa.

“Esta fue una iniciativa que nació en el Minsa, pero el gobierno reconoció que no tenía ningún sentido y que era innecesaria. Coincidieron con nosotros en que era una idea fuera de toda lógica y que se prestaba a posibles actos de corrupción, robo de campañas publicitarias por parte de la competencia, y afectación a la empresa privada. Además, convertía a los medios en árbitros, y eso es algo fuera de su labor social”, explicó Amador. 

Valiosa lección
Sofía Montenegro, Directora Ejecutiva del Centro de Investigaciones de la Comunicación, Cinco, aseguró que esta marcha atrás del gobierno es muestra de que ante una sociedad beligerante, no hay dictaduras que valgan.
“Me parece que esto es un precedente importantísimo para el pueblo nicaragüense, ya que no hay que dejar pasar una. Es obvio que aquí había un deseo maquiavélico para ahogar a los medios de comunicación, y, por tanto, la libertad de expresión de todos los ciudadanos. Esto es una prueba más de que todos tenemos que estar vigilantes y prestos a exigirle al Estado que convoque a una consulta pública antes de hacer estas disparatadas”, aseguró enérgicamente Montenegro

 

Consumidores pueden respirar tranquilos
Para Marvin Pomares, Director Ejecutivo del Instituto Nicaragüense para la defensa de los consumidores, Indec, esta es una medida acertada, ya que la normativa venía a mermar el derecho a la información de los consumidores y el acceso a nuevos productos y servicios.

“Creo que es una medida atinada reconocer un error y corregirlo. Aquí lo que se tiene que echar a andar son las leyes que ya existen, no crear otras que no abonan nada nuevo. Definitivamente, el gobierno se dio cuenta de que era algo absurdo, y un burocratismo terrible que no contribuía en nada a la democracia”, indicó Pomares.

Añadió que “aquí no se puede jugar con el pueblo nicaragüense, y no engañan a nadie, porque todos sabemos que tras esta normativa se escondían intereses políticos y no sociales”.

 

Retractación evita lesiones a los derechos humanos
Álvaro Leiva Sánchez, asesor jurídico del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, Cenidh, señaló que esto es un logro en materia de respeto a los derechos constitucionales de la empresa privada y de los medios de comunicación.

“La anulación de esta normativa es muestra de que cuando los ciudadanos se ponen en sintonía y señalan un error institucional, se logran cambios positivos, porque aquí se estaba incurriendo en una amenaza latente a los medios de comunicación y a la empresa privada. Y aunque sabemos que esto no es nada nuevo, ya que existen precedentes negativos que demuestran la animadversión del gobierno hacia los medios como END, sí es señal de que estamos ante un presidente que no tiene límites a la hora de lesionar los derechos constitucionales de quienes lo critican”, señaló Leiva.