•   MONTERREY /AGENCIAS  |
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Los cadáveres de un colaborador de Televisa, la principal cadena de televisión mexicana, su primo y un camarógrafo secuestrados juntos la noche del jueves, fueron encontrados con varios impactos de bala, ayer viernes, en el sur de la ciudad de Monterrey, en el norte de México, informaron fuentes oficiales.

El cadáver de José Luis Cerda, conocido como “La Gata”, que colaboraba como animador en algunos programas de Televisa en Monterrey, y  que reconoció que había superado problemas de adicciones, fue localizado esposado y con varios disparos, en el municipio de Guadalupe, parte del área metropolitana de Monterrey.

En una pared del lugar, los asesinos pintaron un mensaje advirtiendo a otros comunicadores de cadenas de televisión locales que dejen de colaborar con un grupo de la delincuencia organizada, dijeron a Efe fuentes de la Agencia Estatal de Investigaciones.

Miedo en vivo
 Al lugar de los hechos arribaron policías municipales y reporteros de la cadena Televisa, pero mientras trasmitían en vivo la noticia, el reportero del canal anunció que debía abandonar la zona porque la Policía se estaba retirando.

Momentos después, cuando las cámaras ya estaban apagadas, llegaron dos hombres en un vehículo, que recogieron el cadáver de Cerda y huyeron del lugar, sin enfrentar oposición de los agentes de policía.

Por otra parte, Juan Roberto Gómez Meléndez, primo de “La Gata”, y Luis Ruiz Ruiz, a quien las autoridades identifican como un camarógrafo del vecino estado de Coahuila, fueron encontrados muertos con un tiro de gracia en el kilómetro 64 de la Carretera Nacional.

“La Gata” hacía bailes cómicos de cumbia en el programa de revista El Club, y participaba en varias labores sociales, las que le valieron recientemente un reconocimiento de la Fundación Televisa y del Centro Regiomontano de Educación Especial.

Monterrey es una de las ciudades más afectadas por la ola de violencia en México, y esta urbe es escenario de una guerra entre los cárteles de las drogas del Golfo y Los Zetas, desde marzo de 2010.

México es considerado el país más peligroso de América para ejercer el periodismo, y el tercero en el mundo después de Pakistán e Irak, según varias organizaciones de reporteros y de defensa de la libertad de expresión.

El acuerdo de los medios
Apenas el jueves, el mismo día del secuestro y asesinato de estos tres infortunados, medio centenar de grupos de medios de comunicación mexicanos, que en conjunto poseen más de 700 compañías de prensa, pactaron seguir una serie de criterios comunes para cubrir la violencia del crimen organizado que azota al país, y evitar convertirse en “voceros involuntarios” de los delincuentes.

Como parte de ese acuerdo, en caso de que algún reportero o medio sufra amenazas para influir en su línea editorial y contenido informativo, los demás medios se comprometieron a solidarizarse en contra de esas presiones, en los términos que mejor le convengan al reportero o al medio afectado.

Para proteger a los periodistas, los medios convinieron, además, “no firmar las notas sobre” violencia, hacer coberturas conjuntas con otros medios y evitar los “reportes en vivo desde las zonas más violentas”.

En 2010, en México fueron asesinados siete periodistas y ocho más fueron secuestrados, según Reporteros sin Fronteras.