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Visiblemente nervioso, con las manos temblorosas y la voz entrecortada, Carlos Alarcón, Presidente de la Cooperativa de taxis Eclipse 98 y miembro de la Comisión Técnica del Instituto Regulador del Transporte Municipal de Managua, Irtramma, decidió hablar sobre malos manejos y la sustracción de fondos, pues aseguró que no quiere sufrir la misma suerte de las “sardinas” de la Alcaldía de Managua, sentenciadas a nueve años de prisión.

En el Distrito Seis de la Policía, ya habían 14 denuncias por el delito de estafa en contra de Alarcón, interpuestas por miembros de la cooperativa, quienes aseguran haber pagado desde 300 hasta 500 dólares para reservar un modelo Lada Kalina, vehículos que vinieron a “reforzar” la flota vehicular de la capital.

Ante el miedo de ser procesado y encarcelado, Alarcón decidió hablar y contar su versión sobre el dinero para los Ladas y al mismo tiempo, confirmar toda una suerte de sistema montado en Irtramma para estafas a los taxistas, quedándose con gruesas sumas de dinero.

El presidente de la cooperativa señaló que previo a la entrada de los Lada al país, el director de Irtramma, Francisco Alvarado, había designado a Alan Vargas, Presidente del Movimiento Nacional de Taxis para que recepcionara los expedientes y el dinero que posteriormente iban a ser depositados en Caruna.

Al menos 32 socios entregaron, según Alarcón, los 300 dólares a la financiera de la cooperativa, a la que señaló como coludida para estafarlos.

Una vez recogido el dinero, la financiera procedió a llevar los expedientes y el dinero a Vargas, “ella pasó encima de mí, no me dijo nada y ahora que voy a pedir cuentas, los expedientes están pero el dinero se esfumó”, declaró Alarcón.

El monto de lo recogido ronda los 150 mil dólares, de los cuales ahora no hay explicación de su paradero. Al verse denunciado, Alarcón procedió a investigar en Caruna, donde le señalaron que el dinero jamás ingresó y que de todos modos, en ningún momento se pidió dinero para tramitar la entrega de taxis.

“Se van a cancelar, se va a pagar una póliza pero no es en este momento”, fue la respuesta que recibió de los trabajadores de la financiera.

“No quiero caer preso, ando a pie”
Inicialmente Alarcón señaló que quiso denunciar pero no pudo, pero ahora, ante lo que ha considerado una “artimaña”, para quitarle la dirección de la cooperativa y el puesto en la comisión técnica, decidió hablar.

“No quiero caer preso, aquí el pez grande queda libre y la sardina queda presa, ese es mi miedo. Yo no me quedé con ni un centavo, ando a pie”, relató Alarcón.

Precisó que ordenó cerrar las oficinas de la cooperativa a la espera de que se haga una auditoría interna para determinar que pasó con el dinero y que si su firma fue falsificada para algunos trámites.

“No voy a decir que no sabía, me informaron que tenía que pedirle a los socios los 300 dólares, pero no imaginé que nunca iban a ser depositados en Caruna y que hasta mi financiera estaba confabulada con Vargas y Alvarado”, agregó.

Diferentes modelos de corrupción
Además de las pérdidas del dinero de los Lada, Gerardo Matus, del Movimiento Unido de Transportistas de Nicaragua, Mutranic, en ocasiones anteriores había denunciado ante la fiscalía, por las multas ilegales de hasta cuatro mil córdobas, que se les imponían a los taxistas, y que estas suman 60 millones de córdobas para el sector selectivo en los últimos años.

Añadió que los funcionarios de Irtramma aún no les han entregado las concesiones a veinte años y en cuanto a pago de trámite de placas y permisos ilegales les cobra mil 150 dólares.

Matus señaló que la mayoría de afectados no denuncian por el miedo a perder las concesiones que ni siquiera han sido entregadas y que de acuerdo con la Ley 524 (Ley de transporte terrestre) se establece que “las concesiones serán otorgadas por un período de veinte años prorrogables”.

Mientras el artículo 56 de la misma ley estipula que “la transferencia de concesiones (permisos de operación) cualquiera que sea su naturaleza, no ocasiona nuevo cobro por el valor de la misma de parte de las autoridades competentes”, pero que actualmente las autoridades de Irtramma cobran 250 córdobas para un trámite ilegal, denominado pre aprobación.

Alarcón señaló que las multas ilegales en Irtramma se implementan porque se necesita dinero para tapar “huecos” o para aumentarle el salario a algunos directivos.

“A veces en reunión, Alvarado dice, este mes hay que recoger 4 millones de córdobas en multas, por eso es que van a ver que a algunos taxistas la cifra les llega hasta los 4 mil córdobas, porque hay que buscar de dónde sacar dinero”, señaló.

Lo prometen como testigo y no como acusado
El concejal liberal Leonel Teller, el 24 de enero pasado, introdujo una denuncia ante el Ministerio Público, por cohecho por las ventajas indebidas de los funcionarios públicos de la comisión técnica de Irtramma, ala cual pertenece Alarcón y por haber confesado parte del sistema de “mafia”, ya no será acusado, sino testigo.

“No permitiremos que otra sardina caiga preso”, alegó Teller.

El año pasado, dos funcionarios de la comisión técnica fueron implicados por tramitar de manera ilegal placas de taxis, para lo cual recibieron más de un mil dólares en coimas.