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Han pasado cuatro meses desde que el señor Carlos Alberto Oporta González emprendió ante las autoridades con la demanda de reconocimiento de su derecho sobre su propiedad, ubicada en el barrio Monseñor Lezcano, en Managua, que fue invadida y ocupada a la fuerza por la señora Francisca Briceño, gozando del apoyo de los famosos Consejos del Poder Ciudadano, CPC, y en complicidad con la intendente de la propiedad, Yara Pérez.

Oporta González, en 2005, adquirió la propiedad y la inscribió ante el Registro Publico. Narró que a finales de noviembre la señora Briceño usurpó el inmueble, ubicado de la entrada principal del portón Occidental del Cementerio, 150 varas al sur, valiéndose de una “solvencia de revisión y disposición” que ilegalmente le reconocía derecho sobre mil metros cuadrados de la propiedad, con fecha del 28 de agosto de 2008, pero entregada por la intendente Pérez en 2010, contra inscripción registral expresa a favor de Oporta y sin que mediara nada con la Ley 85, única situación en que conforme a la ley, caben estas solvencias.

Ante la evidente irregularidad y el reclamo de Oporta, la usurpadora fue por una nueva solvencia que oficiosamente le extendió la intendente el día primero de marzo y en la que ahora le concede derecho sobre más de 600 metros cuadrados del inmueble que tiene un total de un mil 285. Todo es falso y fabricado con mala intensión, denuncia Oporta.

Se estrella ante todas las autoridades
El perjudicado ya ha recurrido por la vía penal, ha acudido a la Policía e incluso ha solicitado audiencia al procurador Hernán Estrada para que evalúe la legalidad del documento en el que se ampara la señora Briceño frente a los títulos que lo reconocen como dueño, pero no ha conseguido que su caso sea atendido.

“He agotado todos los medios para evitar recurrir a la fuerza, que es el método que la señora utilizó”, dice con tono de decepción el demandante, sin perder la esperanza en que las autoridades reconozcan su derecho y no avalen esto que para él es casi una confiscación o un robo descarado.

Hasta venden lotes
Lo que más le preocupa es que la señora abusivamente ha instalado familias y hasta está lotificando parte de su terreno y además están perjudicándolo, incluso con un alto consumo de servicios básicos. El afectado hace un llamado a las autoridades a que pongan atención a su caso y le resuelvan respetando sus derechos y la legalidad de sus soportes.