•  |
  •  |

El peligro que corre Bosawás de ser eliminada de la Red Mundial de Reservas de Biosfera, en tanto avance su ya grave nivel de destrucción, pudo haberse evitado si la cantidad de recursos que la cooperación internacional destinó a proyectos relacionados con su conservación, se hubieran utilizado para ese fin, expresó el científico Jaime Incer Barquero.

Agregó que los fondos quedaron en acciones de promoción hacia afuera; conferencias, viajes al exterior y publicaciones, dejando al margen los proyectos de manejo, conservación y protección de la reserva.

Ante el desolador panorama que representa el deterioro del 20 % de la zona núcleo y del 60% de la zona de amortiguamiento de la Reserva de Biosfera Bosawás, ahora que ya no sobran los recursos, el especialista considera que lo que queda es planificar el desarrollo para que los fondos que se consigan puedan ser bien aprovechados.

“El problema es que ya los donantes se cansaron”, apuntó Íncer, poniendo como ejemplo el retiro de la Cooperación Alemana, “porque han invertido demasiado y no han visto resultados”.

Raquítico presupuesto
Incer se une a la alerta de actuar a lo inmediato por el rescate de la reserva.

“Hay que defender Bosawás en todos los contornos”, instó el también asesor presidencial para temas ambientales, al exponer que entre las razones que están permitiendo los niveles lamentables en que se encuentra el inventario natural de la reserva, está el raquítico presupuesto que se le asigna al Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales, Marena.

Reconoció que en esas condiciones la instancia no tiene forma de emprender programas para que, en conjunto con los actores locales, frene las irregularidades que se dan en la zona.

“Hay una mafia haciendo negocios, extrayendo madera, vendiendo tierras a campesinos ingenuos. Hay que detenerlos y pararlos”, dijo Incer, y para lograrlo sugirió la articulación del Estado y las autoridades locales porque esa colonización ilegal se da porque cuando ingresan al territorio, no encuentra ninguna oposición.

Incer también señaló que en Nicaragua es clave que el marco legal que protege a los recursos del ambiente se respete.

“Tememos leyes, pero nadie las acata. Hay que establecer en el Código Penal sanciones severas para que quienes infringen la ley sean llevados a la cárcel”, manifestó.

Batallón Ecológico es la esperanza
Incer valoró como positiva la conformación del Batallón Ecológico del Ejército de Nicaragua, que a partir de mayo entraría apoyar las labores de resguardo en la Reserva de Biosfera Bosawás.

Añadió a la lista de necesidades la instalación de unidades de control en Bocay, Waspuk y Coco, y señaló como prioritario el resguardo y protección de la zona núcleo. “¡Hay que defenderla a toda costa!”, exhortó.

De salvarse Bosawás, Incer calcula que en quince años podremos dimensionar la importancia que “ahora prácticamente parecemos ignorar”.

Siendo una de las reservas más grandes en Centroamérica, Bosawás posee un gran potencial de producción de agua, pues gran cantidad de ríos menores que forman una red fluvial, provienen de cuatro principales: Coco, Prinzapolka, Wawa y Kukalaya.

Ese gran número de ríos, apunta Incer, podrían aprovecharse para la generación de energía. Eso sin contar con las posibilidades de ecoturismo inmensas, así como la riqueza científica para investigaciones que posee la reserva.

Si realmente existiese una coordinación entre los diversos actores y una presencia vigilante para defender Bosawás, de todas las invasiones se puede salvar, valora el experto.

De lo contrario, sentencia que va a desaparecer “y antes que eso ocurra Nicaragua se desacredita porque le van a quitar el título de Reserva de Biosfera que es de reconocimiento mundial”.

Bosawás no es la única amenazada
Según Incer, Nicaragua no es el único país bajo la presión de la posibilidad de perder un título de esa categoría, producto de la desatención que los gobiernos han puesto sobre la conservación ya que es una situación “generalizada”.

Juan Bautista Arríen, Secretario Permanente de la Unesco en Nicaragua, aclaró que esa instancia no está promoviendo el retiro de dicho reconocimiento, sino que es una disposición que resultó del consenso de los Estados miembros de la Red Mundial de Reservas de Biosfera, para sancionar y más que eso, presionar a aquellos países que no están asumiendo el compromiso que adquirieron en materia de manejo y conservación, cuando se les otorgó la distinción a sus recursos naturales.