•  |
  •  |

El placer que se siente cuando se realiza una compra deseada se ha convertido en un amargo momento de frustración, enojo e impotencia para muchos nicaragüenses. Y es que personas que han llegado en busca de servicios y productos en diferentes establecimientos comerciales, empresas e instituciones públicas, lanzan una alerta por la creciente ola de robos que ocurren en los estacionamientos de estos lugares, donde los han despojado de sus pertenencias.

La periodista Gioconda Gadea es una de las últimas víctimas de este modo de operar de los delincuentes, que cada vez están más organizados. Ella se sintió desarmada y probó el trago amargo que deja ser víctima de un robo, y que nadie se haga responsable por el hecho.

Otras personas que prefirieron omitir su nombre, este reportero y hasta autoridades policiales, admitieron haber perdido sus pertenencias al momento de dejar estacionado su vehículo en algunos restaurantes, bancos, gasolineras y otros negocios.

Uno de los casos más sonados fue el robo en contra del Obispo Auxiliar monseñor Silvio Báez, a quien le sustrajeron un maletín de su camioneta cuando se encontraba con su hermano en un restaurante capitalino.

Un refresco… y la desvalijaron
Gadea relató a EL NUEVO DIARIO que la semana pasada regresó de su casa en Estelí y cuando pasó por una gasolinera, ubicada a escasos metros del Aeropuerto Internacional, decidió comprar un refresco, pero dicho deseo le costó vivir un mal momento.

“Tardé unos 7 minutos, al regreso encontré la puerta de mi carro forzada. Habían robado mi maleta, que contenía ropa, zapatos, objetos personales, cargadores de celulares y cámaras de video con un valor de casi 2 mil dólares”, dijo.

Gadea interpuso la denuncia en la Policía del Distrito Seis y el administrador de la gasolinera permitió observar el video de seguridad en el que se puede ver un carro estacionado cerca de donde la víctima parqueó el suyo.

Del vehículo se bajó el delincuente y en menos de dos minutos forzó la puerta del carro de la periodista.

Uno de los problemas, según la víctima, es que la escasa resolución del video no permite ver el número de las placas del automotor del maleante, ya que le dijeron en el negocio que el objetivo de las cámaras no es brindar seguridad al cliente, sino identificar a cualquier persona que robe a la empresa.

En la entrada de este negocio hay un rótulo que dice: “Sonría, que los estamos filmando” y otro que afirma: “No nos hacemos responsables por daños a su vehículo”.

RNDC: “Negocios violan la ley”
Jorge Roseess, responsable del Área de Coordinación de Políticas Públicas de la Red Nacional de Defensa de los Consumidor (RNDC), explicó que los dueños de negocios violan el artículo 3 del Reglamento de la Ley 182, Ley de Defensa del Consumidor, porque “si un establecimiento ofrece un servicio de estacionamiento, recreación, esparcimiento, etcétera, entonces ellos tienen la obligación de darte la seguridad”.

Rosses aseguró que los consumidores que sean víctimas de robos por la falta de seguridad en los negocios, pueden interponer una demanda administrativa ante la Dirección de Defensa del Consumidor del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific).

Policía: “Ciudadanos deben demandar”
El comisionado mayor Emilio Rodríguez, jefe del Distrito Tres de Policía, afirmó que ha orientado a los jefes de sector que cuando miren un letrero con mensajes que pretenden lavarle las manos al dueño del negocio ante cualquier ocurrencia de delito, soliciten al empresario que lo quite, porque es responsabilidad de éstos brindar seguridad a sus clientes, cuando están en sus parqueos.

La Policía Nacional recomienda no dejar objetos de valor dentro de los vehículos a la hora de parquearlos en los estacionamientos de los locales comerciales.