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La entrevista tiene lugar en un pequeño cuartito, con dimensiones de 8x4. Monseñor Leopoldo Brenes acaba de oficiar una misa en la Iglesia San Francisco de Asís, en la cual se hizo el nombramiento de su nuevo párroco, Miguel Agustín Mántica.

 

Hay un pequeño escritorio, una banca y dos sillas de madera. Nada de lujos ni extravagancias, es un lugar donde la austeridad ha dejado su marca

 

Monseñor, ¿qué opina sobre las violaciones a los derechos humanos del actual gobierno, que se han denunciado ante la CIDH (Comisión Interamericana de Derechos Humanos)?
Creo que es una lástima que tengamos que recurrir a otras instancias para que sean intermediarias y sirvan de pararrayos ante la falta de acceso a la justicia que hay en Nicaragua, porque muchas actitudes dan muestra de que la violación a los derechos humanos es parte de la dinámica de este gobierno. Cuando la sociedad civil recurre a instancias internacionales es porque ha agotado todas las instancias nacionales, y eso es un claro reflejo de que la justicia está partidizada.

Sobre la reelección
¿Cree que la reelección de Ortega es inconstitucional?
Yo pienso que la reelección sienta un peligroso precedente en cuanto a la violación de nuestra Carta Magna, y es reflejo de la débil institucionalidad que reina en el país. Y me preocupa que los jóvenes absorban una visión distorsionada de las leyes y de su estricto cumplimiento.

¿Quiénes fueron los responsables de esta violación a la Constitución?
Creo que la reelección estaba en manos de la Asamblea Nacional y de la Corte Suprema de Justicia, pero aquí se hizo un juego con las leyes. Cuando debieron actuar no lo hicieron, y después lo dejaron correr, violando el espíritu de lo que estaba escrito.

¿Cree que los magistrados acomodaron la ley según su conveniencia?
¡Claro! Y eso fue triste, porque los magistrados actuaron según el beneficio del presidente Daniel Ortega. Yo siempre pensé que las leyes tenían una sola interpretación y que estaban en manos de quienes tenían un conocimiento amplio de las mismas, pero me equivoqué. Al final, la Corte emitió un dictamen al que nos tuvimos que someter, pero en el que es deplorable descubrir que la Carta Magna no fue respetada.

Una seudo oposición
¿Considera usted que en Nicaragua existe una verdadera oposición?
¡Claro que no! Aquí tenemos una seudo oposición, que sólo es leal a sus intereses y a mantener los puestos que ostentan. Si hiciéramos un análisis de todos los políticos que dirigen las riendas de este país, veríamos que son las mismas caras, sin ofertas propositivas para el país, y que todos comen en el mismo plato.

¿Considera que el país necesita mayor institucionalidad?

¡Claro!, porque si alguna vez la hubo, sólo quedan vestigios de ella. Creo que no existe un proyecto de nación, porque cuando se cambia un ministro o se elige un nuevo Presidente, no se le da continuidad a los proyectos de la gestión anterior.

Ortega y el totalitarismo
¿Piensa que Ortega pretende perpetuarse en el poder?
Cuando vemos que una sola persona dirige un país y tiene todo el poder en sus manos, cae en la tentación del totalitarismo. Yo creo que dentro del Frente hay personas pensantes y de gran sabiduría que pueden impulsar un proyecto de nación, pero por desgracia no les dan espacio.

Entonces, ¿usted cree que podría haber otras alternativas, además de Daniel Ortega?
¡Claro! Esto no es un problema de partido, sino de liderazgo y de culto a la personalidad. Yo veo que hay generaciones jóvenes que podrían traer un aire de renovación y cambio a estructuras obsoletas, pero no les dan cabida. Tenemos mentes anquilosadas que dirigen los hilos de nuestro país.

La tentación de la tiranía
Entonces, ¿cree que Daniel Ortega podría estar construyendo una dictadura?
Ojalá que no. Sería deplorable que Ortega se esté perfilando como un tirano, y espero que saque de su mente todo deseo de continuismo y de perpetuarse en el poder. Porque estoy seguro de que es una ambición que no sólo es fruto de él mismo, sino también de quienes lo rodean y desean mantener sus cuotas de poder y riqueza. Esto es toda una maquinaria en la que hay muchos involucrados.

Este gobierno ha sido criticado por muchos actos de corrupción, ¿qué opina de esto?

Yo creo que cada institución del Estado debería ser más responsable con los fondos que maneja, y que sus funcionarios deberían defender los intereses del pueblo y no los de sus bolsillos. El problema es que tenemos una Contraloría ineficiente, que no hace uso de su labor de fiscalización, y eso sólo afecta a los contribuyentes, y los funcionarios quedan bajo el velo de la impunidad.

Abuso de terminología
¿Considera que tenemos un gobierno cristiano, socialista y solidario?

Yo creo que aquí ha existido un abuso de la terminología, porque vemos que son solidarios con unos, pero no con otros. Creo que los proyectos sociales que impulsa el gobierno deben estar abiertos para todos, sin importar su afiliación partidaria. He conocido casos de muchas personas que han sido despedidas porque no son simpatizantes del gobierno de turno. Y eso es abuso de poder.


¿Piensa que es necesaria la observación electoral en estos próximos comicios?

Sí. Daría mayor transparencia y tranquilidad al proceso electoral. Yo creo que es positivo que organismos nacionales e internacionales supervisen los comicios y velen para que se respete el voto.

¿Cree que esto representaría algún tipo de injerencismo, tal como ha denunciado el presidente Daniel Ortega?

No, porque los organismos no intervienen de ninguna forma, son simples observadores que después emiten un reporte. Toda vigilancia es positiva para el país y hasta para el gobierno, ya que demuestra que las elecciones no están viciadas.

La libertad de información
¿Cree que el gobierno está censurando a los medios de comunicación?
Creo que no hay una censura directa, pero sí pienso que a veces se lanzan leyes sin hacer un análisis profundo ni medir su impacto, como en el caso de la normativa que pretendía regular la publicidad mediática. Cualquier intento por restringir la libertad de expresión es propio de los regímenes dictatoriales, y espero que no sea el caso de Nicaragua, porque eso sería un signo altamente peligroso

Pero ha habido intentos por ahogar la libertad de expresión de los medios y de los periodistas…

Creo que más bien ha existido un pasar de cuentas, es decir, si tú no eres ideológicamente compatible conmigo no te doy publicidad. Y eso lo estamos viviendo todos los medios, incluyendo Radio Católica. Yo te puedo mostrar las cartas que le hemos hecho llegar al gobierno pidiéndole publicidad y nunca hemos obtenido una respuesta.

¿Qué opina del apoyo que le ha ofrecido el presidente Daniel Ortega a Muamar Kadhafi?

Creo que entre Ortega y Kadhafi hay una amistad personal, pero pienso que el verdadero amigo es el que te dice sí cuando estás en lo correcto y no cuando estas errado. El verdadero amigo es el que critica tus errores y los señala, no el que te los apaña y es cómplice de ellos.

¿Qué opina sobre los fondos que entran al país a través del ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América)?

Creo que lo ideal sería que todo el dinero que entra a Nicaragua fuera de forma transparente y con la adecuada fiscalización, para no prestarse a los actos de corrupción ni al enriquecimiento ilícito de un partido o de personas determinadas.