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El proyecto hidroeléctrico Tumarín “va” en los plazos y condiciones previstas y, además, con los costos de compra de energía más “económicos” para el país, según  previsiones de  los representantes de la obra.


El presidente de Centrales  Hidroeléctricas de Centroamérica S.A., CHC, Marcelo Conde, dejó entrever que  el proyecto arrancará a más tardar en mayo próximo, con una inversión directa estimada en 853 millones de dólares, sin incluir otros desembolsos financieros, como el seguro, que elevan la cifra a un poco más de mil millones de dólares.


Según Conde, además mantienen a la fecha el retorno de inversión, previsto hasta dentro de 26 años.


Sin embargo, en cualquier momento, de ese período, según explicó, el Estado de Nicaragua podrá hacerse cargo del proyecto.


“Nos indemnizan, toman el proyecto y  establecen la tarifa que quieren, más social quizás”, expuso.


Mientras tanto, el alto ejecutivo indicó que tienen el interés de establecer una tarifa económica, pero sustentable para el proyecto.


“Tumarín va, sigue en pie, con su enfoque que es también social”, reiteró.  
De momento, los atrasos que tiene la obra son de índole “interno”, de acuerdo con Conde. Estos están relacionados a la capacitación de la mano de obra y al “perfeccionamiento” del  estudio de las condiciones locales, entre otras cosas, según agregó.


“Así que no lo podríamos ni siquiera denominar como retrasos o atrasos, porque son para salir bien, para arrancar bien con la construcción (que se  ubica entre la desembocadura del Río Grande, la comunidad de Apawás y la de Tumarín, en La Cruz de Río Grande)”, justificó.  El alto ejecutivo argumentó: “Tumarín es una obra compleja.  (No obstante) se debe estar claro de que una decisión como la de Tumarín no puede ser por emoción o percepción. Es  por estrategia…”.


“Vinimos a Nicaragua --agregó-- con un modelo energético económico y social: estamos donando al país la carretera  que vamos a construir en la zona (por ejemplo) y vamos a llevar energía donde no la hay. Hay beneficios para el país y claro, para los inversionistas como tal”, aclaró.
 
Ciudad y carretera de casi US$ 70 millones
En ese contexto, el gerente general de Centrales Hidroeléctricas de Nicaragua S.A., CHN, Roberto Abreu de Aguiar, mencionó que en el 2011 el proyecto también implicará la construcción de la “nueva” Apawás.


Esa es una ciudad que constará de 250 casas, las cuales habitarán casi mil personas de la zona donde se asienta la obra.


El rango de construcción de las viviendas, oscilará entre 36 metros y 150 metros cuadrados. Aparte de eso, edificarán 10 iglesias, entre evangélicas y católicas, un instituto técnico agropecuario, muelles, balsa, plaza, parque, la delegación de la alcaldía y la delegación de la Policía Nacional.


La ciudad, junto con una carretera de 48 kilómetros, con un puente de 250 metros y una línea de transmisión de 81 kilómetros, implicará un desembolso que oscila entre 65 y 70 millones de dólares, incluyendo las indemnizaciones de 490 propiedades, según estimaciones de Conde.

Mantienen previsiones de ahorro  
En cuanto al proyecto como tal, Conde  mencionó que Tumarín se estaría generando en 128 dólares el megavatio, una vez que entre a operar a finales de 2014. “Eso se verá al finalizar el  Gobierno que se elija (este año), al término de su período”, afirmó.


El valor descrito tendrá un ajuste anual que estará en 2.1 o del 2.8% menor al estimado por el Gobierno, que era del 3%. Según las previsiones de la CHC y CHN, Tumarín tendrá una generación de 253 megativos de energía eléctrica y no de 220, como se tenía previsto inicialmente.


Conde, por otro lado, manifestó que los costos promedios de la compra de energía con Tumarín se proyectan en  132 dólares en el  2015. Y entre 133 y  137 dólares entre el período 2016-2025,  aunque aclaró, que son costos sustentados en un precio del barril del petróleo “conservadores”.

 
Actualmente, el  precio de promedio de generación de energía de Nicaragua a marzo 2011 es de 169 dólares, según recordó Conde.  De modo que “somos competitivos y beneficiosos para Nicaragua”, reflexionó.


En el resto de países centroamericanos, el precio de la energía hidroeléctrica se mueve entre el rango de los 108 y 191 dólares el megavatio. Aunque se trata de proyectos ya hechos, no por hacer, advirtió el presidente de CHC.


El ministro de Energía y Minas, Emilio Rappaccioli, ha señalado que cuando Tumarín entre en operación, generará  por lo menos el 25 por ciento de la demanda total de energía del país. Pero Conde valora, a la fecha, que representará el 30% de la energía hidroeléctrica a nivel local.


En ese sentido, el ahorro en la factura petrolera del país sobrepasará los 200 millones de dólares anualmente. Mientras a nivel de consumidores, implicará, un ahorro de 53 millones de dólares por año, en concepto de reducción de tarifa.

A tono con “cuido” ambiental
Conde, además subrayó que Tumarín es un proyecto que mantendrá el “equilibrio” ambiental en la zona de operación del proyecto.


“Operaremos con un río nervioso, que se mueve entre la sequía y las inundaciones. Y vamos a equilibrar eso. Además, estamos reforestando la zona con más de un millón de árboles”, apuntó.


También tienen como meta rescatar la fauna de la zona, recuperar el suelo y realizar monitoreos ambientales. Algo que desde ya celebran, de acuerdo con los ejecutivos de CHC y CHN, no sólo  las comunidades de la zona, como Apawás, sino también expertos ambientales locales.