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La propuesta de reforma al Presupuesto General de la República, si bien propone elevar en 215 millones de córdobas el presupuesto 2011 del Ministerio de Educación, Mined, medida como porcentaje del Producto Interno Bruto, PIB, refleja una significativa reducción para esta cartera.

La lectura del economista Adolfo Acevedo plantea que después de la reforma, el presupuesto del Mined pasaría de 3.72% a 3.65% del PIB, lo cual “profundizaría la pendiente descendente que viene mostrando la inversión estatal para Educación. En 2009 fue de 3.98%, en 2010 bajó a 3.82% y en 2011 disminuyó a 3.72% del PIB.

Acevedo concluye que “estaríamos en presencia de una disminución de la prioridad relativa asignada”, tanto para el Mined como para el Ministerio de Salud. Este último pasaría, con la reforma, del 3.73% al 3.65 % del PIB.

Maestros indignados

Cuando de los cálculos se salta a la realidad, los primeros en lamentarse son los docentes, que llevan un largo peregrinar reclamando la dignificación de sus salarios.

Ena Fuertes, dirigente de la Unidad  Sindical Magisterial, reclamó que una vez más la restitución de derechos de los docentes, que tanto pregona el gobierno, no se vea en un ajuste de salario real para el magisterio.

José Siero, del mismo gremio, dijo que con esos recursos que se le inyectarán al Mined, pudieron aumentarles al menos en 500 córdobas sus devaluados salarios.
Según han informado oficialmente, la partida extra que recibirá el Mined será para programas de alimentación escolar y pago de maestros sustitutos, destinos a los que Siero no le encuentra justificación cuando asegura que existen supernumerarios en el sistema educativo.

“Presumo que es un disfraz”, acusó Siero, mientras que Fuertes llamó a evaluar que el destino de recursos una vez más no atiende las necesidades más esenciales de maestros y alumnos: salarios, infraestructura escolar y disponibilidad de textos escolares.

Faltan políticas de consenso
El experto en temas educativos Mario Quintana, reconoció como positivo que se destinen más recursos a la Educación Básica y Media de este país, sin perder de vista que aún estamos lejos del demandado 7% del PIB que desde la sociedad civil se viene promoviendo.

“Pese a lo que suceda en la reforma, hace falta cantidad de recursos para superar los múltiples desafíos”, dijo, mencionando la deteriorada infraestructura escolar, la falta de aulas y escuelas, el alto nivel de empirismo y el bajo reconocimiento salarial a los aproximadamente 44 mil educadores.

Según Quintana, tenemos una contradicción como país, pues necesitamos que todos vayan a la escuela en cumplimiento del derecho a la Educación, sin embargo, prima garantizar la retención escolar, así como la pertinencia y calidad.
Para lograrlo, consideró básico contar con más y mejores maestros, y eso “pasa por mayor reconocimiento social y mayor reconocimiento salarial, mejores condiciones, padres más comprometidos, jóvenes motivados y concentrados”.

En medio de las dificultades del sistema, el experto reconoció algunos avances en alfabetización, acceso, alimentación y reparación de escuelas, pero dijo que la única vía para avanzar es sumando voluntades, capacidades y recursos.

“Son insuficientes los esfuerzos que cualquier gobierno pueda hacer”, expuso Quintana, tomando en cuenta que el nivel de deterioro del sistema escolar es el resultado de décadas de abandono.   

Dijo que necesitamos grandes consensos nacionales, esfuerzos comunes de toda la nación, de lo contrario, no vamos a tener la transformación que necesitamos”.