•  |
  •  |
  • END

Una docena de jóvenes con opciones sexuales diferentes fueron rechazadas por diversos institutos de educación dominical y técnica, donde aseguran que fueron discriminados simplemente por su condición de gays.

Marlon Vivas, acompañado de seis personas más, denunció que las actuales autoridades del Ministerio de Educación (Mined) han bajado directrices discriminatorias contra ellos.


¿Cruzada antigay?
“Este año 2008 recurrimos a buscar matrícula, pero en la dirección de los centros nos negaron ese derecho argumentando que son orientaciones del ministro Miguel De Castilla. En mi caso, tengo cuatro años estudiando nivel técnico y hasta ahora me niegan la matrícula. Queremos que se nos respete el derecho a la identidad, a la educación y a superarnos. Todo el problema es porque somos diferentes”, asegura Vivas, de 26 años, quien añadió que igual sucedió con cuatro personas en el mismo centro educativo donde les comunicaron la situación de forma verbal.

Juan Carlos Urbina Ríos, Víctor Manuel y Hollman Hernández, Bismarck Contreras, Marlon Vivas Amador, Saúl Sierra Sandoval y Marlon Antonio Zúñiga, interpusieron su denuncia en el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh).

Ellos señalaron que este tipo de problemas los han encontrado en el Instituto Alfonso Cortés, en Mateare; en el Colegio 11 de Julio, en Ciudad Sandino, y el “Manuel Olivares”, de Managua, donde les mencionaron que no importaba su preferencia sexual, pero que ocultaran lo afeminado y cambiaran su apariencia con ropa más varonil y cabellos cortos.


No pueden cambiar apariencias
Vivas comentó que situaciones similares han sufrido otros gays en Juigalpa, Estelí, Carazo y Boaco.

“Así soy yo, así me siento bien y no puedo cambiar mi apariencia”, alegó Saúl Sierra, de 28 años, quien agregó que el tipo de ropa era normal, aunque algo más ceñidas al cuerpo.

“Es tiempo de decir basta a la discriminación, y hacemos un llamado al ministro para que nos dé el derecho a la educación”, dijo Sierra, quien estudió para ser operador de microcomputadoras, y su sueño profesional es continuar profundizando en el tema en cursos que considera indispensables en un mundo dominado por la tecnología.

Por su parte, Víctor Hernández expresó que se sienten molestos, pues antes nunca tuvieron problemas y los respetaron, pero con este gobierno parece que las cosas cambiaron. En su caso, no le negaron la matrícula, pero al iniciar las clases y al ver sus gestos, la nueva administración del centro lo trató de manera discriminatoria, de tal manera que lo expulsó.


Violación al derecho a la educación
Wendy Flores, abogada del Cenidh, indicó que a estas personas se les están negando el acceso al derecho a la educación, simplemente por tener una opción sexual distinta a la formación que tiene la sociedad de lo que es un hombre o una mujer.

“Al parecer, han sido indicaciones de las autoridades educativas, y nos pondremos en contacto con éstas para corroborar la denuncia, dar seguimiento, y constatar el porqué se les está negando el derecho a estudiar”.

La licenciada Flores recordó que tanto en el derecho internacional como en la Constitución de la República, todos somos iguales ante la ley, y no debe haber discriminación por razones de sexo, raza o creencia religiosa, los que son principios universales.

Sobre este caso, END se comunicó con Divulgación y Prensa del Mined, sin embargo nos dijeron que no había quién pudiese dar respuesta sobre los señalamientos de los denunciantes.