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Ante el incremento de casos de malformaciones congénitas en recién nacidos de madres que proceden de comunidades rurales del departamento de León, las autoridades del Hospital Escuela “Óscar Danilo Rosales Argüello”, Heodra, en León, impulsan un estudio científico para identificar los factores  de riesgo e implementación de un plan de intervención que incida en este problema de salud pública.

La doctora Dania Pastora, coordinadora del Sistema de Vigilancia y Defectos Congénitos en el Heodra, destacó que los defectos  congénitos son anomalías del desarrollo del embrión que se presentan al momento del nacimiento, “este tipo de afecciones  ocupa la segunda causa de mortalidad neonatal en el centro asistencial, que registra al menos 145 casos al año, la mayoría, vinculados a madres adolescentes y mujeres mayores de 30 años de comunidades rurales”, dijo.

Por expansión de cultivos

De acuerdo con la funcionaria, la mayoría los casos son provenientes de los municipios de Larreynaga, Malpaisillo, El Sauce, Telica y la cabecera departamental, León. En este último municipio la incidencia es mayor y recurrente, existe un foco de casos en la comunidad de Sutiaba, afectada por la expansión de cultivos, y la aplicación indiscriminada de agroquímicos en rubros no tradicionales como algodón, caña de azúcar, ajonjolí y maní. 

Según el registro oficial de las autoridades de salud, los defectos congénitos más frecuentes tienen que ver con afecciones en el sistema nervioso central, de estos los relacionados con el tubo neural, como la anencefalia, mielomeningocele y encefalocele. El 100% de los bebés con anencefalia fallece en los primeros días de vida, mientras los bebés con mielomeningocele conviven con secuelas físicas permanentes.

Vigilancia desde 2006

El incremento de casos preocupó a las autoridades de salud, que a partir de 2006 conformaron el Sistema de Vigilancia de Defectos Congénitos en el Heodra, y en coordinación con la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, UNAN-León, se procedió al estudio e identificación de los factores  de riesgo, e implementación de un plan de intervención para incidir en este problema de salud pública.

Entre los resultados obtenidos hasta la fecha, los factores de riesgo y causa de malformaciones congénitas son: el no uso de ácido fólico en el periodo periconcepcional  y la exposición a plaguicidas (Metamidofos y 2-4 D), cuyos examen de laboratorio certifica su presencia en las muestras de tierra y aguas extraídas en las propiedades de donde se registran casos.

Según la doctora Palacios, tanto el Minsa como la UNAN-León y el Programa Mundial de Alimentos (PMA), ejecutan en la comunidad de Sutiaba una medición de folato y vitamina B12 a las mujeres en edad reproductiva, para obtener una línea de base que permita orientar sobre el déficit de estos micronutrientes.

“Es necesario que las mujeres en general adquieran como parte de su tratamiento médico, el uso de ácido fólico al menos ocho semanas antes de embarazarse, y durante los tres primeros meses de embarazo, para prevenir este tipo de defectos, además de evitar exponerse a plaguicidas”, detalló la funcionaria de salud.