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El embajador de Estados Unidos, Robert Callahan, insistió ayer que los ciudadanos tienen el “derecho universal de expresarse públicamente”, en respuesta a la pregunta de una periodista de un canal televisivo quien le consultó su opinión sobre la actitud de la Policía Nacional con los manifestantes de la sociedad civil el pasado sábado dos de abril.

“Los nicaragüenses que quieren expresarse, que quieren marchar, deben tener la oportunidad de hacerlo sin miedo, sin intimidación y es la obligación de la Policía y del gobierno garantizar este derecho”, dijo.

El diplomático agregó que “el derecho de expresarse públicamente es un derecho universal, no es un regalo de ningún gobierno”.

“Cada ciudadano tiene ese derecho y tienen el derecho de hacerlo sin amenazas, sin hostigamiento, sin intimidación y los nicaragüenses tienen este derecho y todo el pueblo del mundo”, insistió Callahan durante una conferencia de prensa realizada después del acto de inauguración del V Aniversario del Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos y Centroamérica, conocido como Cafta por sus siglas en inglés.

El sábado pasado manifestantes afines al gobierno, liderados por la Juventud Sandinista, marcharon por las vías donde la sociedad civil tenía previsto hacerlo. La mañana del 2 de abril dos cordones de policías impidió a los opositores al gobierno llegar hasta el punto de concentración.

Las cámaras de televisión y los fotógrafos captaron imágenes de policías repeliendo agresivamente a los manifestantes que se opusieron a replegarse. Organismos defensores de los derechos humanos han calificado la actitud policial como típica de una dictadura.

Callahan “botó la gorra”

Luego que Callahan dio su opinión sobre la actitud policial en las marchas del sábado, un periodista oficialista lo cuestionó por la participación de Estados Unidos en la coalición internacional que bombardea Libia con la autorización de la Organización de Naciones Unidas, ONU.

“Hablando de genocidio. Debemos hablar del coronel Khadafi porque él usó mercenarios y sus propias tropas para atacar a los libios. La ONU, no Estados Unidos, votó para condenar y autorizar el uso de la fuerza para frenar su campaña genocida contra su propio pueblo”, respondió el diplomático.

El periodista del Canal 4 le preguntó nuevamente: “¿Así justifica la matanza de civiles?”, a lo que Callahan respondió: “¡qué matanza de civiles!”

Tras contestar que “la matanza es de parte de Khadafi, no de la ONU”, el diplomático perdió la paciencia y se enojó. “Estoy harto de eso, es solamente una provocación”, dijo.
“Yo quiero decir algo, con mucho gusto respondo las preguntas de periodistas, de periodistas de verdad. Usted es un empleado del gobierno. Hace dos años un grupo de Canal 4 quería ir a Estados Unidos para cubrir algo en la ONU, nosotros recibimos una carta de la Cancillería diciendo que ellos son empleados del gobierno: ‘(nos dijeron) por favor, denle la visa oficial’ no la visa de periodista”, comentó Callahan.

Este no es el primer altercado entre el diplomático estadounidense y los periodistas oficialistas. En octubre de 2009 Callahan fue asediado por grupos afines al gobierno y por grupos de periodistas oficialistas, luego que éste criticó la sentencia de la Corte Suprema de Justicia que habilitó a Daniel Ortega para ser candidato presidencial.