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  • AFP

La cúpula empresarial nicaragüense consideró este martes "totalmente inusual" la decisión del presidente Daniel Ortega de retirar a siete altos mandos de la policía que gozaban de la confianza de la jefa de la institución, Aminta Granera.

"Lo que se dio es una situación totalmente inusual (..) pero esperamos que la policía se mantenga sólida, firme" y con "independencia", comentó el presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada, José Aguerri.

Ortega retiró el lunes, mediante un decreto, a siete comisionados mayores, aunque la ley sólo le faculta a separar de la institución un máximo de tres por año.

Entre los defenestrados, que dirigían importantes dependencias de la Policía, está la ex jefa de Finanzas Rosalpina Cabrales, quien según versiones de la prensa local formaba parte del círculo de confianza de Granera.

"Todos y cada una de estas personas estaban trabajando muy bien con la jefa de la Policía" como la ex jefa financiera que era "de mucha confianza de la comisionada Granera y retirarla así es raro", opinó uno de los directivos del privado Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas, Roberto Orozco.

La policía nicaragüense ha dado fuertes golpes al narcotráfico y tratado de depurar sus filas de oficiales corruptos desde que Granera asumió el mando de la institución en septiembre del 2006.

La prensa atribuyó los cambios a supuestas intenciones del presidente de "desarticular el círculo de confianza" de Granera, por supuestos roces, que salieron a flote el 10 de enero, cuando Ortega hizo críticas indirectas a su desempeño.

El vicepresidente Jaime Morales minimizó la importancia de los rumores asegurando que se trata de una rotación normal.