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El gobierno de Costa Rica se enmarca en imponer soberanía sobre el territorio que reclaman como suyo, con diversas estrategias políticas, diplomáticas y militares, pues sabe que con el dragado, lo que llaman “Isla Calero”, desaparecería.  

Un análisis del Ejército de Nicaragua al accionar de Costa Rica, posterior a la sentencia que emitió la Corte Internacional de Justicia, CIJ, de La Haya, el pasado 8 de marzo, concluye que la decisión de la vecina del sur es fortalecerse en la zona desecada del río país para imponer soberanía en ese espacio territorial.

El documento de las Fuerzas Armadas de Nicaragua, denominado “Valoración sobre el accionar de Costa Rica posterior a la resolución de la CIJ”, fechado el 29 de marzo pasado, del que ayer informamos ampliamente, demuestra el alcance de las decisiones político-diplomáticas, el plan de Defensa Nacional, la política en materia ambiental y la estrategia a seguir del país vecino  y las conclusiones de los altos mandos militares frente a ellos.

El informe indica que en lo relacionado a acciones político-diplomáticas, Costa Rica mostró un aparente cambio en su posición diplomática agresiva, y da apertura al diálogo, en el que daba apertura al diálogo binacional, sin descuidar sus acciones de fortalecimiento en su plan de defensa.

Costa Rica, dice el documento, se enmarca en la búsqueda del “objetivo real” que persigue Nicaragua con el dragado del Río San Juan, con el cual se logrará la apertura del Caño del Puerto, consiguiendo con ello redireccionar la cuenca, corrigiendo los meandros (curvas o vueltas) de mayor dimensión, ampliar el caudal y aumentar la velocidad, logrando con ello que la frontera marítima alcance un rumbo hacia el sureste sin descartar la construcción del canal seco.

“El equipo de analistas costarricenses entendidos en la materia sobre la resolución que emitiera la CIJ, y que a la vez fungen como asesores gubernamentales, interpretan que el aumento del mar es incuestionable, por lo que los trabajos (dragado) que Nicaragua desarrolló y sigue llevando a cabo en el Río San Juan, tendrá como resultado que dentro de 10-12 años toda el área de la barra y Harbour Head, quedarán convertidas en playa”, dice el documento.

Lo anterior, de acuerdo con el documento, ha causado sensación de inseguridad y de frustración a los “analistas”, pues el gobierno de Costa Rica no logró obtener su objetivo principal, que era detener el dragado del Río San Juan, previendo el daño que puede causar al caudal del río Colorado.