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Después de cuatro meses de la última muerte materna reportada, en el Hospital Regional de Matagalpa “César Amador Molina”, donde pereció Kati Claribel Gutiérrez Aráuz, el 5 de diciembre de 2010, sus familiares continúan esperando que el Ministerio de Salud se pronuncie, y que el Instituto de Medicina Legal emita el dictamen sobre el deceso.

El esposo de Kati Claribel, Byron Sánchez Lúquez, lamentó que su caso se esté politizando, y que los mismos integrantes de los Consejos del Poder Ciudadano, CPC, apañen las acciones indebidas de la doctora Maura Mairena, quien atendió a la difunta.

“Los CPC nos dijeron que al estar declarando ante los medios de comunicación sobre nuestra situación, estamos apoyando al imperialismo, pero eso es absurdo y nada tiene que ver, porque aquí se perdió una vida. También llegaron a querernos comprar ofreciéndonos zinc, pero no queremos nada de eso, exigimos justicia por la muerte de mi esposa”, señaló Byron.

Asimismo, agradeció al inspector de la Policía de Matagalpa, Hugo Lara, quien, según Byron, ha sido el único que ha actuado con mucho profesionalismo, en cambio, las autoridades del hospital han minimizado el caso, por lo que tuvieron que extraer el expediente de dicha unidad asistencial con la orden de un juez.

Culpan al “neoliberalismo”

Gonzalo Carrión, asesor legal del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, Cenidh, aseguró que ante los problemas de mala práctica médica, la ciudadanía está en la indefensión, y cuando una persona muere, lo que saben responder las autoridades del Minsa es que “eso no es culpa de nosotros, es culpa de la pesadilla del neoliberalismo”, señaló.