•  |
  •  |

Nicaragua ocupa un lugar importante en el informe anual sobre derechos humanos que el Departamento de Estado entregó ayer al Congreso de Estados Unidos, en el que aparece como una de las naciones que mayor deterioro presenta en este tema.


Pese a que según el reporte, los Gobiernos en todo el mundo siguen cometiendo “violaciones y abusos graves a los derechos humanos”, Nicaragua es mencionada en la introducción como uno de los estados que más ha involucionado en el respeto de los derechos humanos.


El informe fue emitido ayer y critica fuertemente al Estado nicaragüense por múltiples acciones que consideran lesivas a los derechos humanos, entre las que resaltan “la corrupción y la politización” de los miembros de la Corte Suprema de Justicia, del Consejo Supremo Electoral y de “otros órganos de gobierno”; los abusos policiales, intimidación gubernamental y la falta de transparencia en la cooperación venezolana.

Erosión de libertad de expresión
El reporte abarca todos los tópicos relacionados con los derechos humanos, y hace especial referencia a la “erosión de la libertad de expresión y a la “intimidación y acoso del gobierno a los periodistas y medios de comunicación”.


También detalla, entre los abusos, el fraude electoral en los comicios regionales, los “homicidios ilegítimos cometidos por las fuerzas de seguridad”, y el “abuso policial durante la detención de los sospechosos”.


Cada evento político ocurrido en el último año es detallado, y se hace hincapié en la corrupción que provoca el manejo discrecional de los fondos provenientes de Venezuela.


“El respeto a los derechos humanos y a las instituciones democráticas se deterioraron durante el año pasado en Nicaragua. Los miembros de partidos de la oposición que protestaban, no podían ejercer su derecho a la libertad de reunión”, señala el texto.
En el apartado que dedica a América Latina, el Gobierno de Barack Obama hace especial mención a Cuba, Nicaragua y Venezuela.

Corrupción, violencia contra mujeres, acoso…
En el acápite dedicado a Nicaragua, el informe en su segundo párrafo señala que “hubo casos frecuentes” de prácticas de corrupción, acoso gubernamental a ONG e incremento de la violencia contra las mujeres, de la trata de personas y de la discriminación a las minorías étnicas y a homosexuales, lesbianas, transgéneros y personas con VIH/Sida.


En el subtítulo de respeto a “la integridad de la persona”, señala que aunque el gobierno y sus agentes no han cometido asesinatos por motivos políticos, “las fuerzas de seguridad mataron a ocho personas durante el año”.


El informe recoge siete denuncias que fueron recibidas por el Cenidh y por la CPDH sobre “uso excesivo de la fuerza” y “tratos crueles” durante detenciones policiales, en cuyos casos el gobierno ha guardado silencio. Detalla también los casos de los grupos de jóvenes que han sido detenidos violentamente por la Policía Nacional mientras se manifestaban en contra del gobierno.


“Grupos de derechos humanos y otras ONG se quejaron de que, en la práctica, el presidente Ortega ha continuado utilizando su posición como comandante en jefe de la Policía Nacional para politizar los asuntos y poner en peligro el profesionalismo de la organización y la integridad institucional”, señala en el subtítulo sobre la Policía Nacional.

La CSJ y las universidades
“Aunque la ley prevé un Poder Judicial independiente, el sistema judicial seguía siendo vulnerable a la corrupción y la politización, y no funcionaba de manera independiente”, dice el texto, y luego hace referencia al nepotismo y al tráfico de influencias que abunda en la elección de los funcionarios judiciales.


Así también reporta 550 quejas relacionadas con el acceso a la justicia el año pasado, y hace mención a las presiones políticas y económicas que afectan la independencia de este poder del Estado. En el apartado “Libertad académica y eventos culturales”, señala “que no hubo restricciones gubernamentales en los eventos culturales”, y mencionan la partidización de las universidades.


“En febrero, el gobierno habría interferido con la libertad de cátedra cuando en contra de los estatutos de la universidad, el FSLN influyó en la elección del presidente (rector) de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-León). El Dr. Róger Gurdián Vijil, se declaró un miembro del FSLN, y en público agradeció en parte el apoyo del FSLN”, expresa.