•   SAN JOSÉ /AFP  |
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Nicaragua y Costa Rica, sumidos en un litigio fronterizo que ha elevado la tensión entre ambos, irán a un diálogo bilateral el próximo martes, el primero en casi tres años, en medio de mutuas acusaciones y desacuerdos incluso sobre el lugar donde deben reunirse a conversar.


Los dos gobiernos ratificaron en las últimas horas su disposición a acudir al diálogo, que busca coordinar esfuerzos contra los traficantes de drogas que operan en la deshabitada zona de selvas y pantanos que es objeto del diferendo.


“Como lo habíamos dado a conocer, gustosamente participaremos en dicha reunión”, dijo el canciller encargado nicaragüense, Manuel Coronel, en una misiva al canciller costarricense, René Castro, divulgada ayer por Managua.


Castro, por su parte, reiteró el jueves que Costa Rica acudirá al diálogo.
La tensión se elevó esta semana luego de que Costa Rica enviara funcionarios, junto a delegados de la Convención Ramsar de protección de humedales, a evaluar presuntos daños ambientales causados por Nicaragua en la zona en litigio, una porción de una diminuta isla fluvial y una pequeña laguna próximas al Caribe.


Nicaragua rechazó la misión ambiental, argumentando que violaba lo ordenado el 8 de marzo por la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, pero Costa Rica apeló al mismo dictamen judicial para justificar su envío.

Cruce de espadas
Los dos países cruzaron recriminaciones después de la evaluación ambiental, efectuada el martes y miércoles: San José dijo que los enviados comprobaron que hay daños en el lugar y Managua denunció una violación de su espacio aéreo.


Nicaragua y Costa Rica tienen un historial de disputas fronterizas, que se remontan al siglo XIX, y es improbable que terminen con la reunión del martes.
Incluso el lugar donde tendrá lugar el diálogo es confuso, aunque hay acuerdo en que se haga en el paso fronterizo de Peñas Blancas.


“Nicaragua ha pedido que sea en la pura línea (fronteriza). Veremos cómo hacemos para garantizar condiciones mínimas de comodidad y de dignidad, es un sitio abierto”, dijo el canciller Castro el jueves.


Sin embargo, Managua ofreció en una nota diplomática hacer la reunión unos 200 metros más al norte, en las oficinas del “área de aduana”
nicaragüense.

 

El dragado en el río nicaragüense
El diferendo fronterizo, llevado por San José en noviembre ante la CIJ, estalló tras el inicio del dragado del nicaragüense río San Juan por parte de Managua, el 18 de octubre. El río pertenece en un ciento por ciento a Nicaragua y bordea la frontera al acercarse a su desembocadura en el Caribe.


Costa Rica denunció que militares nicaragüenses invadieron su territorio y causaron daños en la isla y laguna Portillos, zona a la que Nicaragua llama Harbour Head. Ambos países reclaman que la zona les pertenece.


Una cumbre bilateral programada para el 27 de noviembre --un mes después de iniciado el conflicto-- se frustró a última hora por intransigencia de las dos partes. La última cita binacional tuvo lugar el tres y cuatro de octubre de 2008 en San José y participaron los vicecancilleres.


El diferendo ha perjudicado también el proceso de integración centroamericano, que la región intentaba relanzar luego de que quedara paralizado en 2009 por el golpe de Estado en Honduras.


A la última cumbre centroamericana, celebrada el 16 de diciembre en Belice, sólo acudieron cuatro de ocho gobernantes convocados. Los presidentes de Costa Rica y de Nicaragua estaban entre los ausentes.