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El exmagistrado del Tribunal de Apelaciones de Managua, doctor Alfonso Dávila Barboza, manifestó ayer su preocupación sobre la forma como se va escalando en Nicaragua las violaciones a los derechos humanos, a las que ya se sumó una nueva victima, Roberto Collado, jefe de Redacción de END, quien fue esposado, golpeado y detenido ilegalmente por efectivos del Distrito VI de la Policía Nacional.

El jurista recordó que esas violaciones a los derechos humanos que se están produciendo en Nicaragua vienen a darle la razón al señalamiento mundial que dio a conocer el Departamento de Estado de Estados Unidos sobre “la situación y el atropello de los derechos humanos en el mundo”.

En ese informe se registra que Nicaragua ocupó en 2010 un lugar preponderante que “es vergonzoso,  a la par de los gobiernos de Cuba y de Venezuela, habiendo pasado el citado informe al conocimiento del congreso de los Estados Unidos”.

Cambio Mutatis-Mutandi
“Se precisa” --manifiesta Dávila Barboza-- “un cambio total de las personas que en las instituciones del Estado promuevan con sus desaciertos este problema gravoso que coloca a Nicaragua, lamentablemente, como un país violatorio de los citados Derechos Humanos”.

“No debemos negar que en estos momentos estamos dando al mundo una imagen en que la inseguridad ciudadana y el derecho de movilización, igual que la libertad de expresión, sufren atropellos bien manejados, donde campea la soberbia y el desenfreno de sujetos enemigos del Estado de Derecho y de la Democracia”, dijo el exfuncionario judicial.

Finalmente, Dávila Barboza, quien nos expresó su opinión desde Masaya, señaló que en lo personal le apena y cubre de rubor que siga el Poder Judicial acusado de corrupto y de politizado, y esto tiene huellas profundas en documentos muy cuestionados, donde está de por medio la burla y los intereses prebendarios.

El jurista aprovechó la comunicación con END para respaldar como jurista la brillante labor de su colega y amiga, la doctora Vilma Núñez, cerrada defensora de los Derechos Humanos, y de sus colaboradores inmediatos.

“Dios quiera escuchar los ruegos de los que queremos la paz y que siempre tengamos el respaldo de los cristianos, de los respetables y admirables miembros de la Iglesia Católica nicaragüense”, cerró su mensaje el citado exmagistrado.