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El ritmo de crecimiento de la economía de Nicaragua es prometedor, según el primer informe de coyuntura económica 2011 realizado por la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social, Funides. Sin embargo, cualquier irregularidad en el proceso de los comicios de noviembre próximo, representa una amenaza real para la continuidad de la recuperación económica emprendida por el país.

De acuerdo con el informe del Funides, que será presentado mañana martes, después de haber registrado un buen crecimiento en 2010, las proyecciones para la economía de Nicaragua en el período 2011-2013 son del 3.5 y 4%, sin embargo, pese a estos buenos augurios existen varios riesgos, que de materializarse podrían reducir el crecimiento a 1.5 y 2.5%, particularmente en los próximos dos años.

Crisis política e institucional
El informe destaca que, a nivel interno, el país atraviesa una crisis política e institucional, por lo que un proceso y resultado no creíble en las elecciones presidenciales, afectaría de forma negativa la inversión privada y el apoyo externo al gobierno.
Se debe tener en cuenta el antecedente de las elecciones llevadas a cabo en noviembre de 2008, cuando el fraude denunciado por la oposición y por la sociedad civil provocó desconfianza en el actual gobierno, de modo que organismos donantes y países que conformaban la cooperación internacional y destinaban millones de dólares para apoyo presupuestario, optaron por retirar gradualmente su respaldo a Nicaragua.

Aunado a esto, también existen factores externos que se escapan de las manos de economías dependientes como la de Nicaragua. Tal es el caso de las fluctuaciones del precio del petróleo y la estabilidad financiera de los principales socios comerciales del país, como Estados Unidos y ahora Venezuela.

Según los datos del Funides, las exportaciones están creciendo a buen paso, debido a la recuperación de las economías avanzadas y a los altos precios de nuestros principales productos de exportación. Además, la inversión privada se está recuperando a pesar de series deficiencias en el clima para la inversión.

El país requiere crecer mucho más del 4% en un período continuo en el tiempo, para crear empleo y reducir la pobreza de forma importante, pero no se están haciendo las tareas para lograrlo. Por el lado de la oferta, los sectores más dinámicos fueron el agropecuario, el comercio, la industria y la minería. Por el lado de la demanda, los motores de crecimiento fueron las inversiones y las exportaciones.

Las ventas de mercancías aumentaron 32.8% en términos nominales en 2010, lo que refleja tanto mayores volúmenes, como mejores precios. Por zona geográfica, las exportaciones a Estados Unidos fueron las que tuvieron mayor participación con el 33.5%, seguidas por las de Venezuela con el 28.2%.

A enero de 2011, las exportaciones aumentaron 47% con respecto a enero del año pasado, siendo el oro, el camarón, el café y la carne los productos con mayor evolución.

En general, las perspectivas de Latinoamérica en su conjunto son positivas. La región creció 5.9% en 2010, y se espera crecer 4.5% este año. Sin embargo, el desarrollo ha sido dispar. Los países sudamericanos que son exportadores de materia prima y tienen vínculos comerciales muy fuertes con naciones de Asia, experimentaron tasas de crecimiento superiores al 5%. Por otra parte, el incremento fue menor en países con fuertes ligas comerciales a Estados Unidos y a otras economías avanzadas.
Centroamérica solo creció 2.5% en 2010, y para este año los cálculos del Fondo Monetario Internacional, FMI, pronostica un crecimiento del 3%.

Riesgos de la cooperación venezolana
La cooperación proveniente de Venezuela en el último año sumó los 511 millones de dólares, y desde que el presidente Daniel Ortega asumió el poder, se contabiliza que han ingresado recursos bajo este concepto superiores a los un mil 500 millones de dólares.

Para el Funides, el apoyo venezolano es bienvenido, particularmente, si se usa para mejorar la infraestructura y la educación, pero también tiene sus matices. Primero, la mayor dependencia en un solo donante aumenta la ya precaria vulnerabilidad; segundo, aunque este apoyo está compensando a nivel macroeconómico el incremento en los precios del petróleo y la caída en el apoyo externo tradicional al gobierno, los efectos microeconómicos y distributivos, son menores a los macroeconómicos.

El incremento en el precio del petróleo afecta a todos los nicaragüenses, mientras que el gasto financiado por Venezuela, solo beneficia a algunos sectores. Asimismo, la incidencia del gasto público y del gasto con apoyo venezolano no es la misma. El primero refleja las prioridades de la Asamblea Nacional y el Ejecutivo, mientras que el segundo, decisiones privadas.