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  • EFE

Los Gobiernos de Nicaragua y Costa Rica se reúnen mañana por primera vez desde que en octubre pasado surgió el diferendo limítrofe que los enfrenta, en un remoto punto de la frontera común para tratar de bajar la creciente tensión entre los dos países.

Los Gobiernos de los presidentes de Nicaragua, Daniel Ortega, y de Costa Rica, Laura Chinchilla, han expresado su disposición a asistir a la cita en Peñas Blancas, un inhóspito punto de la frontera común, pese al cruce de acusaciones que la semana pasada disparó la tensión y aunque ambos difieren en cuanto al objetivo del encuentro.

Costa Rica ha dicho que solo tratará "aspectos de seguridad y lucha contra el narcotráfico" en la frontera, mientras que Nicaragua pretende "abordar aquellos temas de interés común que permitan, de conformidad con el mandato de la Corte Internacional de Justicia del 8 de marzo del 2011, avanzar en el restablecimiento de las relaciones de buena vecindad".

Al encuentro asistirán delegaciones de alto nivel encabezadas por el canciller de Nicaragua, Samuel Santos, y el vicecanciller de Costa Rica, Carlos Roverssi, de acuerdo a la información local.

En un mensaje oficial enviado a Costa Rica el pasado fin de semana, Nicaragua confirmó que su representación estará liderada por el canciller Santos y añadió que también la integrará el jefe del Ejército, el general Julio César Avilés, entre otros altos funcionarios.

Managua expresó su esperanza de que la misión costarricense "sea correspondida en su composición (...) lo que augura desde ya resultados positivos en el establecimiento de medidas de fomento de la confianza" entre los dos países.

Por su parte, la Cancillería de Costa Rica informó que su delegación la liderará Roverssi y estará integrada también por viceministros como el de Seguridad Pública, Walter Navarro; la directora general de Migración y Extranjería, Kattya Rodríguez, además de equipos técnicos de los ministerios de Relaciones Exteriores y de Seguridad Pública, entre otros funcionarios.

Ninguno de los dos Gobiernos ha precisado detalles de la reunión como la agenda concreta de trabajo, a qué hora comenzará o la logística en general.

Costa Rica propuso que la reunión se celebre dividida en dos partes: una primera en la mañana en las instalaciones que en Peñas Blancas aloja a la Policía de Control de Drogas (PCD) de ese país, y otra, por la tarde, para que las delegaciones conversen en las instalaciones que Nicaragua dispusiera.

La tensión entre Managua y San José ha subido desde octubre pasado, cuando Costa Rica denunció una violación de su territorio por parte de militares nicaragüense, lo que ha sido negado por Nicaragua.

La controversia fue llevada por San José ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), que en marzo ordenó a los dos países abstenerse de enviar personal de seguridad, militar o civil a la zona en disputa, y coordinar acciones contra el narcotráfico y el crimen organizado en la frontera, entre otras.

Una visita esta semana de una misión costarricense acompañada por técnicos de la Convención Ramsar de protección de humedales a la zona en conflicto generó nuevos roces entre los dos países, ya que Managua se opuso a ella desde un principio, con el argumento de que San José no tenía derecho a realizarla.

Costa Rica protestó ante Nicaragua porque grupos de nicaragüenses obstaculizaron la inspección que llevó a cabo entre el martes y miércoles pasado el equipo de expertos de la Convención Ramsar en el área de disputa fronteriza.

Mientras, Nicaragua denunció ante la comunidad internacional a Costa Rica por presuntamente incumplir con una resolución de la CIJ, al visitar la zona, y protestó "enérgicamente" por las "reiteradas violaciones" a su espacio aéreo por parte de aeronaves costarricenses.