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La Empresa Administradora de Aeropuertos Internacionales (EAAI) maniobró a favor de la empresa Megaproyectos Sociedad Anónima, Meprosa, para contratarla al amparo del silencio administrativo de la Contraloría General de la República, CGR, aprovechando la temporada de inactividad de las instituciones del Estado en Navidad, para adjudicarle un contrato de 15 millones de córdobas.

De acuerdo con una copia de la escritura número 365 de contrato de construcción de aeropuertos acuáticos, entre el gerente general de la estatal EAAI, Orlando Castillo Guerrero y Lino David Lindo Orozco, representante de Meprosa, el proceso de contratación se hizo sin convocar a licitación pública y en plena temporada navideña de 2010, cuando las principales instituciones del Estado cesan funciones por vacaciones de fin de año.

Montenegro asumió presidencia y calló
Según el documento del que END obtuvo copia, Castillo solicitó directamente una exclusión de procedimiento ordinario de contratación al contralor orteguista Luis Ángel Montenegro, vicepresidente, quien extrañamente estaba de presidente en funciones del ente fiscalizador.

El texto dice así: “IV. Que con fecha 2 de diciembre de 2010, el suscrito dirigió comunicación al doctor (licenciado) Luis Ángel Montenegro, presidente en funciones de la Contraloría General de la República, solicitando al referido órgano la exclusión de procedimientos establecidos (…), para contratar directamente con las empresas Megaproyectos S.A., y Nova Construcciones S.A., para construcción y supervisión, respectivamente, en la ejecución del proyecto de Construcción de Aeropuertos Acuáticos, por un monto de 770 mil dólares”.

De esa cantidad, de acuerdo con el detalle enviado por Castillo a Montenegro, unos 700 mil eran para la construcción de las obras y alrededor de 70 mil para la supervisión del trabajo realizado por Meprosa, fondos que serían financiados por EAAI.

En el inciso V de la declaración de Castillo a la abogada Martha Lorena Chavarría, a quien autoriza para realizar la escritura del contrato, el funcionario explica que “el literal K del artículo 3 de Ley de Contrataciones del Estado, establece que la Contraloría General de la República tendrá el término de diez días hábiles para dar su aprobación”, sin embargo, al hacer las cuentas, altera las fechas de los plazos, y dice ante la notario que “el plazo expiró el 28 de julio del presente año (2010), por lo que al haber operado el silencio administrativo queda entendido que la respuesta a la solicitud presentada es favorable”.

Con base en ello, en resolución 065-2010 del 16 de diciembre de 2010, la EAAI autorizó el procedimiento de contratación bajo la modalidad de exclusión de procedimiento para realizar la contratación directa número 10-2010. Posteriormente, el 27 de diciembre, EAAI “seleccionó” a Meprosa.

“Que en acta de evaluación y adjudicación de ofertas, de las 3:50 p.m. del 27 de diciembre del 2010, el comité a cargo del concurso declara elegibles las ofertas presentadas por la empresa Meprosa para la construcción de las obras por un monto de 693 mil dólares para la construcción de las obras, y 69 mil 300 dólares para la supervisión de las obras”, dice el reporte de Castillo a la notaria.

El trabajo consiste, según el documento, en la construcción de seis muelles flotantes que se ubicarán en el Puerto “Salvador Allende”, en el Lago de Managua; en San Juan de Nicaragua, en la Isla de Ometepe, en San Carlos, en Corn Island y en Laguna de Perlas, provistos de infraestructura para atender hidroaviones.

Ese mismo día, el comité “evaluador” autorizó a Castillo “contratar” a la empresa que representa Lino David Orozco Lindo, pero en su justificación, volvió a equivocar las fechas, y sostuvo que el acta donde el “comité evaluador” dictaminó “contratar” fue a las 3:50 pm del 17 de diciembre de 2010, y no el 27 de diciembre del mismo año, como se lo indicó inicialmente a la abogada que realizaba el contrato para la EAAI.

Luego, más abajo, en el contrato, Castillo ordena que se proceda a la elaboración de los contratos, “ordénese, cópiese y notifíquese. Dado en la ciudad de Managua a las 10:30 e la mañana del 20 de diciembre de 2010”.

Finalmente, el contrato, según la abogada Chavarría, se firmó el 23 de diciembre de 2010 y ahí quedó constancia en su protocolo.

EL NUEVO DIARIO buscó al presidente de la Contraloría General de la República, Guillermo Argüello Poessy, para preguntar por el silencio administrativo de la CGR, dado que la carta solicitud de la EAAI se dirigió a Montenegro y no a él,  pero el titular del ente fiscalizador aseguró no estar informado detalladamente del tema, por lo cual dijo que buscaría la información al respecto, y hoy, de ser posible, la comunicaría.

Los mismos conocidos  fantasmas
La terminal aérea estatal otorgó un contrato directo por 693 mil dólares (equivalentes a 15 millones 144 mil 336 córdobas en esa fecha) para la construcción de seis aeropuertos acuáticos en todo el país, a la empresa Meprosa, representada por Lino David Lindo Orozco.

Esta persona, de igual modo, apareció a cargo de otra empresa beneficiada por gerencia del Aeropuerto con casi un millón de dólares, Empreconsa, que según una investigación de La Prensa realizada el pasado mes, se constituyó con personas comunes que desconocían pertenecer a dicho lucrativo negocio.

EL NUEVO DIARIO reveló que la sociedad tiene su domicilio en Granada, según el testimonio de escritura pública número 5 de Constitución de Sociedad Anónima Megaproyectos S.A., autorizada ante los oficios del notario Ramón García García, el 14 de enero de 2008, pero en aquel departamento nadie da cuenta de su dirección y de sus números telefónicos, y la única referencia que pusieron para recibir notificaciones, fue en el bufete del abogado que constituyó a la empresa, cuya dirección reflejada es en la ciudad de Managua, Colonia Mántica, de la Ruta Maya 30 varas al Este, Módulo D.

La investigación de END con Meprosa determina que varias personas sin evidente capacidad para realizar negocios --generalmente de barrios y zonas muy humildes, sin capacidades académicas o profesionales para prestar servicios de gran envergadura al Estado--, integran una sociedad anónima ante los oficios notariales de un abogado que inscribe la sociedad en el Registro; luego otro abogado otorga un poder general de administración al contratista, y, posteriormente, Orozco Lindo comparece ante los abogados de EAAI a firmar contratos por obras, y a agenciarse multimillonarias sumas sin que se sepa más de las obras.